El Consejo Europeo de junio de 2014 dedicó un capítulo entero de sus Conclusiones a las cuestiones energéticas, subrayando la importancia de completar el mercado interior de la energía y aumentar el nivel de interconexión. Sin embargo, no fue hasta el Consejo Europeo de octubre de 2014 cuando se adoptó el paquete de Energía-Cambio Climático, que refrendó los siguientes objetivos con horizonte en 2030: reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero por lo menos en un 40 % para 2030, con respecto a los valores de 1990; alcanzar al menos un 27% del consumo total de energía proveniente de renovables y mejora, en al menos de un 27%, de la eficiencia energética.

El Consejo Europeo de octubre, a iniciativa de España, consagró la necesidad de impulsar las interconexiones a un nivel mínimo del 10% de la potencia instalada para 2020 y del 15% para 2030, vinculando esta meta a los objetivos de energías renovables. Por primera vez, se reconoció que las interconexiones son fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo de las energías renovables, además de para dotar de estabilidad y moderación a los precios de la energía.

Creación efectiva de la Unión de la Energía

Diversos hitos han impulsado recientemente la creación efectiva de dicha Unión de la Energía y han allanado el camino hacia este Consejo Europeo de primavera. Entre ellos cabe destacar:

1) La presentación por el pasado 25 de febrero de un Paquete sobre la Unión de la Energía, que comprende sendas Comunicaciones sobre la estrategia general en materia de política energética, y sobre el objetivo de interconexión eléctrica mínima del 10% sobre la potencia instalada; y la preparación de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que tendrá lugar en el próximo mes de diciembre. Está previsto que presente próximamente una nueva Comunicación sobre el objetivo del 15% de interconexión eléctrica para 2030 y, después del verano, una Estrategia para el gas natural licuado.

2) La articulación en curso del Plan Juncker de Inversiones, que impulsará la financiación público-privada de las infraestructuras de interconexión energética. El está en estrecha coordinación con los Gobiernos de y , la Comisión Europea, el y el para identificar proyectos de interés común que podrán beneficiarse de la financiación de dicho Plan. Cabe recordar que el presidente del Gobierno, antes de mantener su encuentro con el propio presidente Juncker el 4 marzo, ya se había reunido en con el vicepresidente de la Comisión, , encargado del diseño y ejecución del Plan Juncker.

3) Un renovado impulso a las interconexiones energéticas como prioridad de la UE: la Declaración de Madrid. La Cumbre de Madrid sobre interconexiones, que tuvo lugar el pasado 4 de marzo , escenificó el compromiso de Francia, España, Portugal y las Instituciones de la UE con las interconexiones energéticas y sirvió para coordinar las posiciones de dichos Estados miembros y la Comisión Europea de cara a este Consejo Europeo de primavera.

La celebración de esta Cumbre ha dado un empuje renovado a las interconexiones energéticas, ya que involucra a la Comisión Europea en el impulso y el control del desarrollo de las interconexiones, pero también desarrolla uno de los objetivos establecidos en la Comunicación de la Comisión sobre interconexiones del pasado 25 de febrero, que es el establecimiento de grupos regionales para promover la construcción común de infraestructuras de interconexiones energéticas. Del mismo modo, ha reafirmado la credibilidad del Plan Juncker, ofreciendo proyectos concretos y tangibles derivados de la concertación política de Francia, España y Portugal.

Cabe destacar al respecto que, justo después de la presentación de dicha Comunicación, se reunió un grupo regional en Madrid formado por Francia, España y Portugal, dando cumplimiento al objetivo de la Comisión.

Durante este Consejo Europeo, también se debatirán otros asuntos como la situación económica en y las reformas estructurales emprendidas por los Estados miembros; la e Inversión (TTIP), que constituye un poderoso instrumento para la creación de empleo, las oportunidades de negocio para las pymes, la competitividad de nuestra economía y el crecimiento; y Ucrania, a la luz de los Acuerdos de y el seguimiento que está haciendo de los mismos la OSCE, y la cuestión de .