En línea con las directrices de la Unión Europea, moderniza el régimen jurídico de este contrato y se equipara con los ordenamientos más avanzados de los países de nuestro entorno. La ley comprende el contrato de transporte terrestre de mercancías por ferrocarril y por carretera.

Mediante esta nueva norma se pone fin a la decimonónica regulación del Código de Comercio y a la inseguridad jurídica en esta materia, e implanta en nuestro país el modelo de contrato de transporte terrestre que recogen las Reglas Uniformes CIM/1999 y el Convenio internacional de transporte de mercancías por carretera (CMR).

Contenido de la Ley

La Ley, que entra en vigor mañana viernes, refuerza la protección de los consumidores y regula aspectos tan relevantes como las responsabilidades de las partes, las limitaciones a las mismas, el contrato de mudanza, o la prescripción de acciones.

Debe destacarse asimismo que, dado que los convenios internacionales no contemplan una regulación completa del contrato de transporte, la Ley contiene una regulación actualizada y propia de distintas cuestiones del transporte terrestre de mercancías que enlaza con la tradición española en la materia. Y, por último, dando cumplimiento a los acuerdos de junio de 2008 entre la Administración del Estado y el Comité Nacional del Transporte por Carretera, recoge la cláusula de actualización del precio del contrato en función del incremento del precio del gasóleo, normas sobre morosidad y revisa la indemnización por paralización.