En esta reunión se ha acordado una Declaración ministerial sobre el marco financiero plurianual y la Política Agrícola Común recogida en once puntos, en los que los seis Estados miembros:

  • SUBRAYAN que la Política Agrícola Común contribuye a que sea una de las principales potencias agrícolas del mundo. Gracias a la PAC, la UE ofrece un suministro seguro de productos agrarios que responde a los máximos estándares sanitarios y medioambientales, a costes razonables, que permiten que los productos europeos sean competitivos en el comercio internacional.
  • CONSTATAN que el sector agrícola y agroalimentario europeos, al estar abiertos a los mercados internacionales, se exponen al aumento de la volatilidad de precios mundiales.

  • CONSIDERAN que la Política Agrícola Común debe seguir orientándose a los mercados, pero SON CONSCIENTES de que el apoyo a la agricultura de la UE contribuye a limitar los efectos de la volatilidad de precios y a reducir la incidencia de factores externos en los mercados agrícolas vulnerables.

  • CONSTATAN que los mecanismos puestos en marcha por la PAC tienen un efecto directo sobre los ingresos de los agricultores, que siguen siendo inferiores a los de otros sectores. En ese contexto, RECUERDAN que la PAC constituye la primera red de seguridad para los agricultores.

  • SUBRAYAN que la agricultura europea debe hacer frente a nuevos desafíos, principalmente ante las grandes expectativas de la sociedad, en particular en lo que se refiere al medioambiente, lucha contra el cambio climático, protección de la biodiversidad y de la salud, lo que refuerza la necesidad de una reforma ambiciosa de los instrumentos disponibles de la PAC.

  • AFIRMAN que el papel de la Unión Europea es esencial para apoyar esta necesaria transformación de las explotaciones agrarias, para que puedan hacer frente a estos retos, desarrollar su resiliencia, aumentar su competitividad, y garantizar el relevo generacional.

  • INSISTEN en la necesidad de garantizar una competencia leal entre los Estados miembros y de alcanzar un equilibrio justo entre, por un lado, los objetivos y herramientas comunes, y por otro, la flexibilidad necesaria en su aplicación nacional. Deberá establecerse un nivel común de condicionalidad, de forma que se reflejen los grandes objetivos de la PAC a la hora de conceder ayudas. Se tendrá que prestar la máxima atención a los retos de simplificación de ambos pilares, y en particular de la condicionalidad.

  • INSISTEN en que la PAC permite mantener una actividad agraria en todos los territorios de Europa. De esa forma, contribuye a la vitalidad de las zonas rurales, incluidas las regiones ultraperiféricas y las islas, y a la integración europea.

  • LAMENTAN profundamente que la Comisión haya propuesto, para el futuro marco financiero plurianual 2021-2027, una reducción del presupuesto para la PAC.

  • RECUERDAN que esta disminución en ambos pilares supondría un riesgo sin precedentes para la viabilidad de las explotaciones agrarias europeas, para los ingresos de los agricultores y para su capacidad de hacer frente a las demandas de la población de una alimentación saludable, sostenible, asequible y de calidad.

  • SOLICITAN que se aumente el presupuesto de la PAC a su nivel actual UE-27, con el fin de poder responder con éxito a los desafíos económicos, medioambientales, del cambio climático y sanitarios en el marco de ambos pilares.