El proceso de consolidación fiscal impulsado por el Gobierno está permitiendo la reducción sostenida de la ratio de deuda pública sobre el PIB. Así, la disminución en 2019 ha sido cuatro décimas superior al objetivo remitido en octubre por el Gobierno a en el Plan Presupuestario de 2020, que era del 95,9% del PIB.

El esfuerzo en la reducción de la deuda de 2,1 puntos porcentuales en 2019 se suma al registrado en 2018, en el que la disminución fue de 1 punto. La reducción lograda en estos dos años, de 3,1 puntos porcentuales, es muy superior a la del periodo 2014-2017, en el que la ratio bajó 2,1 puntos, de 100,7% a 98,6%.

Esta disminución ha sido posible gracias al importante descenso de la emisión neta del Tesoro, que se situó el pasado año por debajo de los 20.000 millones de euros, la menor cifra desde 2007, a la confianza de los inversores en la economía española, que se está traduciendo en una reducción sostenida de la prima de riesgo, y a la gestión más eficiente de la tesorería de las Administraciones Públicas.

En diciembre de 2019 la deuda de las Administraciones Públicas, según el Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE), alcanzó un saldo de 1.188.893 millones de euros.