• Las actuaciones contribuirán a recuperar la vegetación del cauce y potenciar su uso social mediante la ejecución de una senda fluvial
  • A través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, se están realizando obras de mejora del estado ecológico y medioambiental de los ríos y ramblas de la cuenca del Júcar en Castilla-La Mancha (provincias de Cuenca y Albacete)

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, inicia la recuperación ambiental de la rambla de San Pedro en Graja de Iniesta (Cuenca).

El proyecto cuya inversión asciende a 322.124,18 euros, forma parte del Plan E (Plan Español para el Estímulo de la Economía y Empleo), que incluye la inversión en Castilla-La Mancha de más de 55 millones de euros con cargo al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Con esta inversión se generará en Castilla-La Mancha más de 1.400 empleos.

Esta actuación se enmarca en el capítulo destinado a la mejora del estado ecológico de los ríos y ramblas de la cuenca del Júcar en Castilla-La Mancha (Provincias de Cuenca y Albacete), cuyo importe asciende a 2,5 millones de euros y generará 68 empleos.

El objetivo fundamental de las actuaciones es recuperar y mejorar el estado del cauce y su biodiversidad. Asimismo, adecuarlo para su uso social.

DESCRIPCIÓN DE LAS ACTUACIONES

En las proximidades del casco urbano de Graja de Iniesta encontramos la conocida como Rambla de San Pedro, junto a la que existe una zona arbolada, antaño muy visitada por los habitantes del pueblo al existir una fuente natural. En la actualidad se encuentra con excesiva vegetación que dificulta el acceso, y además fue afectado por el incendio producido hace un par de años.

En consecuencia esta actuación pretende recuperar la zona por lo que se llevarán a cabo actuaciones de limpieza y saneo de la vegetación existente, eliminando los pies quemados y en malas condiciones, así como los tramos que presenten más densidad de vegetación.

La zona quemada será protegida mediante valla de madera tratada, se plantarán árboles de sombra y se instalará mobiliario de descanso.

Se construirá una senda fluvial con drenajes longitudinales y transversales, con firme de zahorra natural regada y compactada, delimitada por rollizos de madera.

A lo largo de la senda se protegerá el margen con el cauce con valla de madera tratada. También se instalarán pasarelas de conexión de las márgenes.

En la vaguada que desemboca en el cauce y que produce actualmente fuertes arrastres en periodos de lluvias se construirá un badén que contribuya a minimizar estos arrastres.