El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció este lunes que el Ejecutivo concederá una moratoria de hasta dos años para el pago del 50 por ciento de las cuotas hipotecarias a los desempleados y autónomos inactivos con cargas familiares que tengan préstamos inferiores a 170.000 euros. Zapatero también anunció que la devolución que reciben quienes pagan una hipoteca cuando hacen la declaración de la renta se incorporará a las retenciones mensuales en las nóminas, lo que reducirá dichas retenciones hasta en dos puntos y permitirá a 3,5 millones de ciudadanos disponer antes de este beneficio fiscal.

En una comparecencia extraordinaria en el Palacio de la Moncloa, Zapatero explicó que la moratoria para el pago de las cuotas hipotecarias podría beneficiar a medio millón de personas, que tienen que haber suscrito su préstamo antes del 1 de enero de 2008. Sólo podrán solicitar esta moratoria los trabajadores por cuenta ajena parados o que pierdan su trabajo antes del 1 de enero de 2010, así como los autónomos con cargas familiares que hayan debido cerrar su negocio o que acredite pérdidas que reduzcan sus ingresos hasta tres veces el Indicador Público de Efectos de Renta Múltiple (IPREM), que está en 516,9 euros. También podrán acceder quienes pasen a ser pensionistas de viudedad con cargas familiares.

El límite del aplazamiento, que garantizará el Instituto de Crédito Oficial, será de 500 euros al mes, y las cantidades aplazadas se deberán recompensar a partir del 1 de enero de 2011 prorrateadas en las mensualidades que resten para pagar el préstamo, con un límite de diez años. En cuanto a la segunda medida, por la que se descontarán de las retenciones de cada nómina los beneficios fiscales por tener una hipoteca, en lugar de esperar a la declaración del IRPF, señaló que también será voluntaria y sólo podrán acceder a ella quienes tengan rentas inferiores a los 33.000 euros. Esta actuación supondrá un adelanto de liquidez para las familias de 2.000 millones de euros y podría beneficiar a tres millones y medio de contribuyentes.

El presidente del Gobierno también anunció que se ampliará en dos años, hasta cuatro, el plazo a efectos fiscales que tienen quienes se han comprado una vivienda habitual nueva para que vendan la anterior. Según la normativa actual, quienes compran una nueva vivienda están exentos de pagar la plusvalía por la venta de la anterior, porque se considera reinversión para la nueva casa, pero para disfrutar de este beneficio fiscal tienen que vender la primera vivienda en los dos años siguientes a la segunda compra.

Debido a que en la actualidad el parón del mercado inmobiliario hace más difícil la venta, el Gobierno ha decidido ampliar el plazo en dos años más, y nunca más tarde del 31 de diciembre de 2010. Esta medida será efectiva para quienes han comprado una segunda vivienda desde 2006 hasta 2008. Zapatero también confirmó que el Ejecutivo ampliará el plazo para materializar el saldo de la cuenta ahorro vivienda. Recordó en este sentido que se ampliará el plazo para materializar la compra y no tener que devolver las desgravaciones fiscales, pero no para efectuar nuevas aportaciones a la cuenta vivienda.

Estas cuatro medidas completan el primer paquete de actuaciones anunciado hoy por el presidente del Gobierno, que tiene como objetivo ayudar a las familias hipotecadas “que pueden atravesar dificultades económicas”. El segundo, que también se aprobará en el Consejo de Ministros del viernes, es el referente a medidas específicas para fomentar el empleo.

EXPLICARÁ EN EL CONGRESO LAS MEDIDAS

El presidente del Gobierno anunció también su intención de comparecer en el Congreso para explicar las medidas económicas anunciadas este mediodía y también para hacer un repaso de la situación del sistema financiero, de la evolución macroeconómica y del fomento del empleo.

BONIFICACIÓN DE 1.500 EUROS POR CONTRATAR A PARADOS

El Gobierno bonificará con 1.500 euros a las empresas que contraten parados con cargas familiares y premiará los contratos con compromiso de permanencia en sectores “estratégicos”, como la investigación o las energías renovables. En una comparecencia extraordinaria en el Palacio de la Moncloa, Zapatero anunció una serie de medidas destinadas a “contener la pérdida de empleo y a incentivar la contratación”, junto a un paquete de iniciativas dirigidas específicamente a las familias hipotecadas en dificultades que se aprobarán este viernes en el Consejo de Ministros.

Entre las iniciativas relativas al empleo, anunció además que el Gobierno regulará la actividad de las empresas de recolocación en los procesos de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), y confirmó que se ampliará hasta el 60 por ciento del total el pago de la prestación por desempleo de los parados que quieran convertirse en autónomos. Todas estas medidas, según apuntó, tendrán un coste aproximado de 170 millones de euros para 2009 y 2010 y afectarán a alrededor de 500.000 trabajadores.

Zapatero avanzó también que en 2009 se destinarán 1.106 millones de euros para los planes de empleo y formación de las administraciones locales (397 millones más que en este ejercicio), lo que generará alrededor de 30.000 nuevos empleos en ese ámbito. El presidente del Gobierno explicó que esta tarde el Ministerio de Trabajo presentará estas medidas en la mesa del diálogo social y confió en contar con el respaldo de los sindicatos, a cuyos máximos dirigentes ya comentó las iniciativas en la cena que compartieron la semana pasada.

Según avanzó, además de estas iniciativas el Gobierno tiene intención de trabajar de forma coordinada con la Comisión Europea para poner en marcha planes de apoyo a sectores industriales concretos, como el del automóvil. La primera medida anunciada hoy es la bonificación de 1.500 euros anuales a las empresas que realicen contratos indefinidos a desempleados con esponsabilidades familiares, la más elevada de las existentes si se excluyen las dirigidas a los discapacitados.La segunda será la bonificación de las cotizaciones para los empleos nuevos en sectores “estratégicos”, entre los que citó el I+D+i y las empresas vinculadas a las energías limpias.

Zapatero explicó que el objetivo es incentivar el cambio de modelo productivo en el país, pero no concretó la cuantía para estas bonificaciones -con cargo al servicio público de empleo-, ya que el Gobierno quiere consensuarla con los agentes sociales en la mesa de diálogo.

La tercera medida da cumplimiento a una proposición aprobada por el Congreso y permitirá a las personas que pierdan su puesto de trabajo capitalizar su prestación por desempleo hasta el 60 por ciento (frente al 40 por ciento actual). El objetivo es, apuntó Zapatero, incentivar el autoempleo apoyando a los parados que quieran convertirse en autónomos o iniciar una actividad empresarial. La cuarta propuesta de este paquete de empleo va dirigida a regular la actividad de las empresas de recolocación que actúan en los ERE, con el fin de aumentar su eficacia a la hora de buscar un nuevo trabajo a los afectados por los expedientes.

ZAPATERO VE LÓGICO LA RECLAMACIÓN DE LOS SINDICATOS

El presidente del Gobierno consideró “lógico” que los sindicatos reclamen al Gobierno más medidas para afrontar la crisis económica, si bien se mostró convencido de que el diálogo con los agentes sociales seguirá siendo fluido. En la rueda de prensa conjunta con el presidente de la Comisión Europea, Zapatero respondió así a las críticas hechas esta mañana por el secretario general de CCOO, José María Fidalgo, quien lamentó que el jefe del Ejecutivo haya “publicitado” nuevas iniciativas sin haberlas cerrado antes con los agentes sociales en la Mesa del Diálogo Social.

Zapatero aseguró que tanto empresarios como sindicatos están teniendo una actitud constructiva y positiva y añadió que comprende que las organizaciones que trabajan en defensa de los trabajadores, en un momento en que se está perdiendo empleo, reclamen “el máximo posible de acciones” y “pidan más” en un futuro. “Creo que es lógico que reclamen más y más medidas”, señaló Zapatero, quien añadió que se decidirán más actuaciones en función de su “evaluación” y de las “situaciones que se requieran”.

El jefe del Ejecutivo insistió en cualquier caso en su “convicción absoluta” de que la negociación con los agentes sociales “seguirá siendo buena”. En este sentido añadió que en su último encuentro con los secretarios generales de CCOO, José María Fidalgo, y UGT, Cándido Méndez, éstos fueron “absolutamente constructivos y positivos” y por eso el diálogo seguirá siendo “muy fluido”. También señaló que una de las principales preocupaciones de ambos líderes sindicales es el futuro de los sectores productivos, especialmente el del automóvil.

Por eso, apuntó, la Mesa de Industria, en la que esta mañana se han reunido el ministro del ramo, Miguel Sebastián, y representantes de los agentes sociales, ha comenzado a trabajar en un plan de apoyo al sector de la automoción y en otras medidas para los sectores productivos. Añadió que es “imprescindible” que tanto el plan de la automoción como los que se elaboren sobre otros sectores se coordinen con las directrices la Unión Europea, porque de lo contrario “no tendrán eficacia”.