​España condena la tendencia alarmante de las partes en conflicto a atacar, de manera deliberada, infraestructuras y personal sanitario. El impacto y las consecuencias de estos ataques, que constituyen una grave violación del Derecho Internacional Humanitario, tendrán efectos muy duraderos para la población siria y dificultarán los esfuerzos de recuperación del país.

España recuerda que la resolución 2286 (2016) del exige el respeto y la protección del personal e instalaciones sanitarias y exige que se franquee el paso sin trabas y en condiciones de seguridad del personal sanitario, sus medios de transporte, equipo y suministros médicos. Por ello España insta a su estricto cumplimiento por todas las partes en conflicto, incluido en caso necesario la autorización de evacuaciones por razones médicas. España hace asimismo un llamamiento a ejercer toda la influencia posible sobre las partes para garantizar el respeto del derecho Internacional Humanitario durante el conflicto.

España sigue con preocupación la evolución sobre el terreno en todo el país, y alerta contra el desencadenamiento de nuevos conflictos que perpetúen el sufrimiento de la población de Siria.

El considera que el futuro político de Siria corresponde decidirlo a los sirios en el marco del proceso negociador de Naciones Unidas en al amparo de la Resolución 2254 (2015) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y apoya los esfuerzos que está llevando a cabo en este sentido el Enviado Especial del Secretario General de Naciones Unidas, .