​Estos lanzamientos, tres de los cuales habrían alcanzado la zona económica exclusiva de Japón, junto con el de otro misil balístico el pasado 12 de febrero, confirman la tendencia irresponsable mostrada por la RPDC en 2016.

La reiterada conducta provocadora de la RPDC, que agrava las tensiones regionales y supone una grave amenaza para la paz y seguridad internacionales, es motivo de seria preocupación para el .

España pide a la RPDC que cumpla con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y hace un llamamiento a sus autoridades para que concentren sus esfuerzos en la búsqueda sincera de un clima de entendimiento y diálogo con la comunidad internacional renunciando de manera total, verificable e irreversible a sus programas nuclear y balístico.