Durante la reunión, el delegado y el alto comisionado han conversado sobre las circunstancias sociales y políticas que llevaron a la creación de ambos organismos, las políticas que han puesto en marcha desde su creación y aquellas sobre las que están trabajando actualmente, además de definir líneas de actuación conjuntas para articular respuestas europeas al fenómeno de la pobreza infantil.

En este encuentro, Marí-Klose y Noblecourt han compartido las líneas maestras en que se materializa el compromiso de ambos gobiernos con la lucha contra la pobreza infantil, reflejado en el plan de lucha contra la pobreza lanzado por el presidente de Francia, , y en la creación de un Alto Comisionado dependiente del , por parte del .

El alto comisionado español y el delegado francés también han dedicado tiempo a reflexionar sobre el papel que puede desempeñar en el ámbito de la inversión en infancia, y el papel que los gobiernos de Francia y España podrían jugar impulsando esta agenda. En particular, mediante la redefinición de los objetivos del Fondo Social Europeo, y potencialmente el desarrollo de una “Garantía Infantil” similar al programa ya existente a nivel europeo dirigido a los jóvenes.

Ambos mandatarios han coincidido en la necesidad de sensibilizar a las distintas instituciones europeas, poniendo sobre la mesa este problema que afecta a más de 25 millones de niños en Europa, y en la urgencia de establecer nuevas medidas que puedan ayudar a corregir este fenómeno, agravado en los años de recesión económica.

Tras su paso por París, el alto comisionado para la lucha contra la pobreza infantil, Pau Marí-Klose, viajará hoy a la sede del en . Allí asistirá junto a otros dirigentes socialistas, expertos y representantes de entidades sociales a un debate destinado a promover acciones contra la pobreza infantil y la exclusión social, entre las que se encuentra la “Garantía Infantil” anteriormente señalada.

A través de esta iniciativa comunitaria se pretende garantizar que todos los niños y niñas en situación de vulnerabilidad en Europa tengan asegurados sus derechos fundamentales: sanidad y educación de calidad, acceso a la escuela infantil en el período de 0 a tres años, vivienda digna y nutrición adecuada.