Cándido Méndez aboga por un frente común del sindicalismo europeo en defensa de los sistemas públicos de pensiones
Participa en la reunión del Comité Ejecutivo de la CES, en Bruselas
El Secretario General de UGT, Cándido Méndez, considera que el sindicalismo europeo debe trasladar a la Cumbre de Primavera del Consejo Europeo una postura común en defensa de los sistemas públicos de pensiones. Así lo ha defendido en la reunión que ha celebrado hoy, en Bruselas, el Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), y en la que también ha participado el Secretario de Política Internacional de UGT, Manuel Bonmati.
En varios países europeos los gobiernos están proponiendo reformas de los sistemas de pensiones que implican el retraso de la edad de jubilación, el endurecimiento de las condiciones para recibir las prestaciones o la rebaja de las mismas y la Comisión Europea apoya estos planteamientos. La justificación de estas propuestas se basa en la necesidad de reducir los déficits públicos- incluso en Sistemas Públicos de pensiones que tienen superávits- y en razones demográficas (infravalorando, muchas veces, el crecimiento potencial en el futuro de los trabajadores activos). Hay que defender los sistemas públicos de reparto, la suficiencia de sus prestaciones, asegurar la suficiencia financiera, y cualquier reforma debe ser producto del diálogo con los agentes sociales.
La CES mantiene su objetivo de convocar las movilizaciones previstas en otoño y acordadas en diciembre del pasado año.
Resolución en apoyo a los trabajadores griegos
En la reunión del Comité Ejecutivo de la CES, también, se ha aprobado una resolución en la que se expresa la solidaridad con los trabajadores griegos y se responsabiliza a los mercados financieros de la actual crisis económica. Los trabajadores pierden sus empleos, por decenas de miles, a causa de la codicia y la especulación. Por eso, si Europa no actúa ahora contra los especuladores, si no organiza la solidaridad entre Estados miembros y sus trabajadores, entonces los mercados financieros forzarán, a un país tras otro, a reducir salarios, protección social y empleo.
De ahí, la necesidad de establecer un Pacto Social por Europa, donde primen los intereses de los trabajadores y ciudadanos . Europa necesita un impuesto sobre las transacciones financieras; un Banco Central que sostenga también las políticas y las financias públicas, no solamente el sector bancario; y reforzar el papel de las negociaciones colectivas para evitar que en nombre de la competititividad se congelen salarios y se recorten derechos.







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