Tras la sexta subida mensual consecutiva de 2018, el recibo de la luz del usuario medio acumula un encarecimiento del 92,2% en sólo 15 años. Así lo ponen de manifiesto los análisis de FACUA-Consumidores en Acción, que alerta de que la factura es hoy 40 euros más cara que en 2003.

FACUA reclama al Gobierno que emprenda medidas realmente eficaces para abaratar el recibo y no vuelva a poner parches similares a los que han visto los usuarios legislatura tras legislatura. La bajada del IVA de la luz al 4% y el establecimiento de una tarifa totalmente regulada a la que puedan acogerse la mayoría de familias son las principales reivindicaciones de la asociación.

Un análisis realizado por FACUA sobre decenas de miles de facturas de viviendas ocupadas indica que en España el usuario medio consume 366 kWh mensuales y tiene una potencia contratada de 4,4 kW. Tomando como referencia las tarifas semirreguladas vigentes en los meses de agosto, la factura ha pasado de los 43,47 euros de 2003 a 55,31 euros entre julio y diciembre de 2008, 74,81 euros en agosto y septiembre 2013 y 83,55 euros en septiembre de 2018.

  • En el año 2003, el usuario medio (que tenía contratada la tarifa 2.0) pagaba al mes 43,47 euros (35,65 euros más el 21,93% de impuestos indirectos vigentes en esa fecha).

  • Con las tarifas vigentes entre julio y diciembre de 2008, el usuario medio (que tenía contratada la tarifa 2.0.2) pagaba 55,31 euros mensuales (45,37 euros más el 21,93% de impuestos indirectos).

  • En agosto y septiembre de 2013, un usuario medio con la denominada Tarifa de Último Recurso (TUR) pagaba 74,81 euros al mes (58,82 más el 27,19% de impuestos indirectos vigentes).

  • Con las tarifas de septiembre de 2018, el usuario medio sujeto al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) y un contador todavía no adaptado a la telegestión paga 83,55 euros (65,69 más el 27,19% de impuestos vigentes en la actualidad).

El precio del kWh ha subido un 79,4%

El análisis de FACUA pone de manifiesto que la parte fija de la factura se ha incrementado en quince años en un 152,8%. El precio de cada kW de potencia contratada ha pasado, redondeando a dos decimales, de los 1,73 euros/kW/mes (1,42 más ii) de todo 2003 a 1,99 euros (1,63 más ii) entre julio y diciembre de 2008, 3,78 euros (2,97 más ii) en agosto y septiembre de 2013 a los 4,36 euros (3,43 más ii) vigentes desde enero de 2017 hasta la actualidad.

En cuanto a la parte variable del recibo, el precio del kWh de energía consumida se ha encarecido en un 79,4% desde agosto de 2003. Ésta ha sido su evolución, siempre redondeando a dos decimales: 9,80 céntimos (8,04 más ii) en 2003, 13,17 céntimos (10,80 más ii) entre julio y diciembre de 2008, 15,90 céntimos (12,50 más ii) en agosto y septiembre de 2013 y 17,58 céntimos (13,83 más ii) en septiembre de 2018.

Reivindicaciones al Gobierno

La asociación ha trasladado al Gobierno un documento con las Valoraciones y propuestas de FACUA sobre el suministro eléctrico, garantía de acceso a los consumidores domésticos y lucha contra la pobreza energética. En este sentido, la organización denuncia que la liberalización del sector iniciada en la etapa de ha sido una auténtica estafa a los consumidores y reclama medidas que pongan freno a las prácticas que lleva a cabo un oligopolio que no sólo no quiere competir, sino que especula con unas tarifas que están infladas artificialmente.

La bajada del IVA de la electricidad es una de las demandas de FACUA. Bajarlo al 4% ahorraría al usuario medio casi 130 euros anuales. Así lo pone de manifiesto un análisis realizado por la asociación tomando como referencia las tarifas aplicadas entre septiembre de 2017 y agosto de 2018 con la aplicación de los impuestos indirectos vigentes en la actualidad y la bajada de casi 18 puntos porcentuales que representaría la aplicación del IVA superreducido.

La principal medida propuesta por FACUA es la creación de una tarifa regulada para todas las familias que no superen los 10 kW de potencia contratada y determinados límites de consumo. El análisis realizado por el equipo jurídico de la asociación pone de manifiesto que con el debido desarrollo normativo, esta fórmula no implicaría contradicciones con la legislación comunitaria. Los desproporcionados precios de la luz, la ausencia de competencia en el sector y la situación económica de las familias españolas justifican el establecimiento de una tarifa fijada por el Gobierno para proteger a los consumidores.

La asociación advierte de que el bono social del ha sido un fracaso aún mayor que el que se aprobó durante la etapa socialista de Zapatero. Por un lado, porque supone descuentos poco significativos e impone niveles de renta excesivamente bajos para acceder a él -salvo a las familias numerosas, que pueden beneficiarse todas-. Por otro, porque el desconocimiento de su existencia para muchas familias y el hecho de que deba ser solicitado expresamente a las eléctricas, con la aportación de documentación acreditativa de los niveles de renta y la situación familiar, han provocado que un ínfimo porcentaje de sus beneficiarios potenciales acceda a él.

El recibo eléctrico en los últimos 15 años

Ésta ha sido la factura eléctrica mensual del usuario medio (366 kWh de consumo y 4,4 kW de potencia) con la tarifa semirregulada entre 2003 y 2018 (datos de septiembre de cada año):

2003: 43,47 euros

2004: 44,11 euros

2005: 44,88 euros

2006: 47,27 euros

2007: 48,59 euros

2008: 55,31 euros

2009: 60,19 euros

2010: 62,84 euros

2011: 73,99 euros

2012: 79,66 euros

2013: 74,81 euros

2014: 80,63 euros

2015: 74,59 euros

2016: 69,01 euros

2017: 72,08 euros

2018: 83,55 euros

El recibo de la luz de septiembre, el tercero más caro de la historia según los análisis de FACUA

Sexta subida mensual consecutiva, del 3,5%. Ya es 11,50 euros más caro que hace un año. La asociación critica que el Gobierno sigue sin anunciar medidas que frenen la especulación del oligopolio energético.

El recibo de la luz del usuario medio ha subido por sexto mes consecutivo en septiembre. El incremento mensual ha sido del 3,5%, según el análisis de FACUA-Consumidores en Acción. La factura será la tercera más cara de la historia.

FACUA critica que el Gobierno sigue sin anunciar medidas que frenen la especulación del oligopolio energético. Las escasas actuaciones que ha dado a conocer el Ejecutivo de Pedro Sánchez no abaratarán un infladísimo recibo al que cientos de miles de familias ni siquiera pueden hacer frente, denuncia la asociación.

83,55 euros es lo que pagará un usuario medio (366 kWh de consumo y 4,4 kW de potencia) con las tarifas semirreguladas PVPC de todo el mes de septiembre. El encarecimiento interanual alcanza ya el 15,9%: el recibo ha subido 11,47 euros con respecto a septiembre de 2017, cuando se situó en de 72,08 euros.

El kWh sube casi un 22% en un año

En cuanto al precio de la energía consumida, en los 30 días de septiembre el kWh se ha situado en una media de 17,58 céntimos (13,83 más impuestos). Un 21,7% por encima de los 14,45 céntimos (11,36 más impuestos) de septiembre del año pasado.

La factura del usuario medio se situó el pasado agosto en 80,73 euros (mes en que subió un 3,0%). En julio, el mismo recibo fue de 78,39 euros (mes en que subió un 2,2%), en junio se situó en 76,71 euros (subió un 1,8%), en mayo en 75,34 euros (una subida del 7,7%), en abril en 69,94 euros (subió un 0,7%), en marzo en 69,46 euros (bajó un 9,0%), en febrero en 76,32 euros (subió un 2,0%) y en enero en 74,81 euros (bajó un 6,1%).

Los análisis de FACUA ponen de manifiesto que la factura de la luz más cara a nivel histórico fue la del primer trimestre de 2012, cuando se situó en 88,66 euros para el usuario medio (tras la corrección de la tarifa fijada por el Gobierno por una sentencia del ). Tras ella, los 87,81 euros de enero de 2017 y los 83,55 euros de este septiembre. La cuarta factura más elevada representó 81,18 euros, correspondiente a las tarifas julio de 2015 y la quinta 80,73 euros, de agosto de este año.

Las demandas de FACUA al Gobierno

FACUA ha trasladado al Gobierno un documento con sus reivindicaciones para reducir la factura eléctrica de las familias españolas. El pasado 11 de septiembre, el vicepresidente y portavoz de la asociación, , mantuvo una reunión con el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, en la que le entregó un informe con las Valoraciones y propuestas de FACUA sobre el suministro eléctrico, garantía de acceso a los consumidores domésticos y lucha contra la pobreza energética.

La bajada del IVA de la electricidad es una de las demandas de FACUA. Bajarlo al al 4% ahorraría al usuario medio casi 130 euros anuales. Así lo pone de manifiesto un análisis realizado por la asociación tomando como referencia las tarifas de los doce meses comprendidos entre septiembre de 2017 y agosto de 2018 con la aplicación de los impuestos indirectos vigentes en la actualidad y la bajada de casi 18 puntos porcentuales que representaría la aplicación del IVA superreducido.

La principal medida propuesta por FACUA es la creación de una tarifa regulada para todas las familias que no superen los 10 kW de potencia contratada y determinados límites de consumo. El análisis realizado por el equipo jurídico de la asociación pone de manifiesto que con el debido desarrollo normativo, esta fórmula no implicaría contradicciones con la legislación comunitaria. Los desproporcionados precios de la luz, la ausencia de competencia en el sector y la situación económica de las familias españolas justifican el establecimiento de una tarifa fijada por el Gobierno para proteger a los consumidores.

La asociación advierte de que el bono social del Gobierno de Rajoy ha sido un fracaso aún mayor que el que se aprobó durante la etapa socialista de Zapatero. Por un lado, porque supone descuentos poco significativos e impone niveles de renta excesivamente bajos para acceder a él -salvo a las familias numerosas, que pueden beneficiarse todas-. Por otro, porque el desconocimiento de su existencia para muchas familias y el hecho de que deba ser solicitado expresamente a las eléctricas, con la aportación de documentación acreditativa de los niveles de renta y la situación familiar, han provocado que un ínfimo porcentaje de sus beneficiarios potenciales acceda a él.