​El ministro del Interior en funciones ha estado acompañado por el secretario general de Instituciones Penitenciarias, ; el subsecretario del , ; el director general de la , Ignacio Cosidó, y el director general de la Guardia Civil, .

Durante su discurso, el ministro ha considerado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias como “uno de los pilares básicos” en las políticas que desarrolla su Departamento “en su lucha diaria por una mayor libertad y una mayor seguridad para todos”.

En ese sentido, ha subrayado como, “una vez vencida la amenaza de ”, la Administración penitenciaria “ha dado un paso al frente adquiriendo un protagonismo” en la lucha contra el terrorismo yihadista con el desarrollo de programas específicos de prevención de la radicalización de reclusos en las cárceles españolas.

En ese punto, ha destacado los “excelentes” frutos que se están cosechando de la mano de la atención “permanente y responsable” de los internos yihadistas o susceptibles de adherirse a esos postulados. En la actualidad, el número de reclusos sujetos a este especial seguimiento se eleva a 219 personas.

Un año más, ha resaltado el papel fundamental que ha jugado Instituciones Penitenciarias en la protección de las libertades de los españoles cuando el terrorismo de ETA “nos asedió a todos”. Acto seguido, ha recordado la dureza de esos años, en los que funcionarios de prisiones fueron “vilmente” asesinados. De ahí que haya querido rendirles de nuevo un sentido homenaje. Por eso ha vuelto la mirada hacia atrás para apelar a la emoción que “nos embargó en septiembre del año pasado en Martutene, en uno de los actos que más recuerdo como ministro del Interior, con ocasión del merecido homenaje” rendido a los funcionarios de prisiones asesinados por la banda etarra.

Homenaje en Martutene

De esta manera tan sentida, ha rememorado el hito histórico que supuso la celebración el pasado 15 septiembre en la prisión de Martutene (San Sebastián) de un acto de homenaje a los tres funcionarios de ese centro asesinados por ETA en los años 90 (, y ).

En este contexto, ha reiterado su absoluta gratitud a la “encomiable labor diaria” que realizan las más de 24.000 personas que compone la Administración penitenciaria. “Vuestros esfuerzos y desvelos y vuestra vocación de servicio como funcionarios públicos se revelan desde hace mucho como básicos en la construcción de una España más segura y, en consecuencia, de una España con mayor bienestar”, ha enfatizado.

Tras destacar el papel de la Administración penitenciaria en la lucha contra el terrorismo yihadista y etarra, ha realizado una radiografía del sistema penitenciario de la , integrado por 24.267 funcionarios, 68 centros de régimen cerrado, 2 hospitales psiquiátricos penitenciarios y 13 centros de inserción social y una población reclusa decreciente de 51.733 internos en la segunda semana de septiembre, frente a los 59.872 internos registrados a finales de 2011.

Momentos antes de proceder a la entrega de las condecoraciones, el titular del Interior ha considerado de justicia destacar la colaboración altruista del voluntariado para que “podamos disfrutar de un modelo penitenciario eficaz, moderno y ejemplar, modelo que con los años se ha convertido en un referente a nivel mundial”. En su repaso, no ha olvidado tampoco la colaboración con Instituciones Penitenciarias de ayuntamientos, diputaciones, administraciones autonómicas, empresas, universidades, fundaciones, integrantes de confesiones religiosas, asociaciones, etc.

A renglón seguido, Fernández Díaz ha entregado las Medallas de Oro al Mérito Social Penitenciario a las Fundaciones del Real y del Atlético de Madrid por su decidida implicación con la Administración penitenciaria. A su juicio, ambas entidades destacan por sus magníficos logros en consolidar entre los internos los aspectos más universales del deporte.

Además, ha concedido la Medalla de Oro al Mérito Penitenciario a Manuel de Pedro, profesional penitenciario que se ha distinguido por la excelencia de sus continuados servicios a la Administración penitenciaria, siendo “un modelo de profesionalidad, de conducta, de vocación de servicio y de compromiso con la misión institucional”.