Es también la expresión de que la barbarie es incompatible con la democracia y el respeto del ser humano, como definen los acuerdos internacionales y la Constitución española, cuyo 40º aniversario se conmemora estos días, y por la que lucharon, dando incluso sus vidas, los abogados y sus compañeros y compañeras.

La Fundación agradece a las policías de Brasil y de España, por su contribución al estado de derecho y a la Justicia.