El ministro de , , ha reconocido el “disgusto” que ha causado la ley que reduce el número de jueces sustitutos y los días de permiso de los magistrados, pero ha defendido la necesidad de que los miembros del estén sometidos a “los mismos esfuerzos” que el resto de empleados públicos e integrantes de los demás poderes del Estado.

“Ni a mí ni a ningún miembro del le gusta suprimir la paga extraordinaria o los días de permiso”, ha afirmado el ministro en la presentación del proyecto de Ley de medidas de eficiencia presupuestaria en la , que modifica la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ).

El texto, que ha llegado al Pleno de la Cámara Baja con cinco enmiendas a la totalidad, deja en excepcional la actuación de los jueces sustitutos y magistrados suplentes, pero también incorpora el Real Decreto 20/2012 para eliminar la paga de Navidad de los secretarios judiciales y al resto de personal al servicio de la Administración de Justicia con el fin de armonizar su situación a la del conjunto de empleados públicos.

En la tribuna, Ruiz-Gallardón ha iniciado su intervención citando al filósofo cuando hablaba de la “ética de la responsabilidad”. Basándose en este “imperativo ético”, ha destacado “lo profundamente doloroso” que supone reducir esta paga extraordinaria pero que las “medidas incómodas” son imprescindibles para salir de la crisis económica e iniciar la senda de la creación de empleo.

“Ésto no significa desconocer la trascendencia del servicio público que prestan los que son titulares de un poder del Estado, pero al igual que los titulares del poder Legislativo o Ejecutivo no están exentos de las medidas acordadas para el conjunto de la función pública”, ha añadido.

En todo caso, ha precisado que no se trata de debatir si “las medidas gustan más o menos a determinados colectivos”, sino de mirar al interés general “antes que al legítimo interés de una persona o incluso un colectivo”.

CASI UN LA JUSTICIA ES INTERINA

En la necesidad de llevar a cabo un control “riguroso” del gasto público, el titular de Justicia ha requerido “un mayor esfuezo personal” a muchos trabajadores y ha advertido de que España no puede seguir teniendo el 28 por ciento de la Justicia en manos de interinos.

El proyecto de ley modifica el régimen de vacaciones en la Administración de Justicia al suprimir los días de antigüedad y mantener los 22 días hábiles anuales. Además, reduce de 9 a 3 los días de asuntos propios de los trabajadores de la Administración de Justicia para hacerlos “exactamente igual al resto de la función pública”.

En el caso de los jueces y magistrados, se establece un permiso específico, de un máximo de 3 días al mes y no más de 9 días al año, en los que pueden ausentarse del órgano judicial para el estudio de causas de especial complejidad, acumulación de asuntos o cuando otras circunstancias lo aconsejen y siempre que cuenten con autorización para ello.

Gallardón se ha mostrado consciente de que estos 12 días son inferiores a los 18 días de asuntos propios de los que disfrutaban hasta ahora los jueces y magistrados, y que eran normalmente utilizados para atender asuntos de sus juzgados.

El gran eje del proyecto de ley gira en torno a la reducción de los jueces sustitutos y magistrados suplentes, dejando su actuación sólo en casos de “acreditada y motivada” necesidad y siempre que exista disponibilidad presupuestaria.

El ministro ha explicado que esta Justicia interina se trataba de una solución temporal y ha mostrado sus dudas de que case con el mandato constitucional y con los compromisos de a efectos de la cualificación necesaria de los jueces y magistrados.

El texto contempla la elaboración de listas con jueces voluntarios, con aquellos que soporten menos carga de trabajo o de planes anuales de sustitución, así como la posibilidad de que los jueces de adscripción territorial, con expectativa de destino o en prácticas puedan llevar a cabo estos refuerzos.