​En este contexto, la ministra de Empleo y Seguridad Social ha intervenido en el Foro “Youth Employment for peace and resilience”, organizado por Nacionales Unidas, en el que ha destacado que “los proyectos transformadores se construyen sumando”.

Báñez comenzó su intervención agradeciendo a la por “volver a situar a los jóvenes en el centro del debate internacional” y por el impulso de la Iniciativa Global sobre Empleo Decente para Jóvenes, una iniciativa de la que España es país impulsor y que supone “sumar también desde una perspectiva global”.

La ministra remarcó la importancia de esta iniciativa que es “fruto del consenso”, ya que deriva del octavo objetivo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Es también una iniciativa que “suma”, pues en ella se han unido más de 20 entidades de la para hacer frente al desempleo juvenil desde todas las perspectivas y a todos los niveles. Y que refuerza los lazos de “colaboración prolongada” que España mantiene con la OIT desde su constitución.

Desafío global

En su intervención, Fátima Báñez afirmó que los jóvenes han sido los más afectados por la crisis financiera y económica que hemos vivido en los últimos años, con un efecto “devastador” en términos de empleo. La ministra recordó que 76,6 millones de jóvenes estaban desempleados en todo el mundo en 2009. Esta cifra se redujo a 73,3 millones en 2014 y hoy son 71 millones los hombres y mujeres jóvenes que buscan empleo.

La ministra de Empleo y Seguridad Social recordó que más del 80% de los jóvenes del mundo viven en países en desarrollo y remarcó que de las oportunidades que tengan dependerá “su desarrollo, su sostenibilidad, una gobernanza democrática inclusiva y efectiva y que se conviertan en sociedades pacíficas y resilientes”.

Para Báñez, se trata de una difícil realidad que, en países como los europeos, está modificando decisiones personales de los jóvenes, agravando retos como el demográfico y que se han convertido en “una prioridad política” haciendo que surjan apuesta como el Pilar de Derechos Sociales de la UE o iniciativa como la firmada hoy en Nueva York.

Objetivo prioritario para España

Fátima Báñez afirmó en su intervención que la creación de más y mejor empleo para los jóvenes en España es “el mayor reto de país” y un objetivo prioritario del Gobierno. La ministra destacó que España ha situado el empleo joven en “el centro de su agenda política” y que los resultados de las últimas reformas llevadas a cabo del Gobierno muestran que “aunque queda mucho por hacer, avanzamos en la buena dirección”.

Entre estas reformas, la ministra destacó la reforma laboral aprobada en 2012; la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven puesta en marcha en 2012, con cien medidas para ofrecer oportunidades a los jóvenes, y la Garantía Juvenil que alcanza ya los 800.000 inscritos.

La ministra afirmó que “estas medidas nos han llevado a reducir el paro y a crear empleo”. En este sentido remarcó que la tasa de paro se ha reducido ya 17,4 puntos porcentuales desde su máximo y que el empleo entre los jóvenes aumenta a un ritmo que triplica la media.

En su intervención la ministra señaló que, a pesar de la buena evolución, “siguen siendo muchos los jóvenes desempleados que buscan oportunidades” y señaló como prioritario “favorecer la empleabilidad y el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo y que esa transición se produzca hacia trabajos decentes y de calidad”.

En ese sentido, la ministra afirmó “que confía en que las nuevas medidas presentadas en el marco del diálogo social puedan ver pronto la luz”. Este nuevo paquete de medidas, explicó la ministra, incluye propuestas como una ayuda económica de acompañamiento (430 euros al mes, aproximadamente) para aquellos jóvenes menores de 30 años con mayores dificultades de inserción laboral, y un nuevo programa de formación y transmisión de conocimientos a través de un contrato de relevo. Un programa que introduce una nueva modalidad de jubilación parcial -que se amplía de 2 a 4 años- para posibilitar la formación de trabajadores jóvenes sin experiencia ni cualificación previa en el contrato de trabajo. Y, además, un nuevo Estatuto de prácticas no laborales que permita establecer un marco normativo de calidad para las primeras experiencias profesionales de los jóvenes.

Báñez finalizó su intervención remarcando que “sin un presente para los jóvenes no hay futuro para el país”. Y afirmó que el Gobierno trabajará en la creación de más y mejor empleo, pero también en la adaptación de las políticas laborales a los nuevos desafíos que trae el futuro del trabajo.