• sobre el voto del a la investidura de Sánchez: “No solo no la vamos a facilitar, sino que la vamos a dificultar”.
  • Recalca que el PP es un partido de gobierno, ahora en oposición, pero nunca será un “partido bisagra”, por lo que cierra las puertas a que Sánchez sea presidente. “La pelota no está en el tejado del PP, sino en el de Sánchez”, añade.

  • Define al PP como el partido “antagonista” del PSOE por las diferencias en materia impositiva, modelo territorial, educación, indultos a los presos golpistas o la designación de Borrell como vicepresidente de .

  • Critica al PSOE por estar instalado en el “outlet” de los pactos y reivindica la coherencia del PP, que está marcando las negociaciones con otros partidos en los debates sobre programas, estructuras y personas.

  • Cree que las negociaciones con Ciudadanos y VOX para conseguir “gobiernos de la libertad” en autonomías y ayuntamientos van por buen camino, que se han constituido mesas territoriales en todas las comunidades y con avances en materia programática.

  • Frente al “mercadeo persa” del PSOE, el PP desde la oposición va a intentar “mitigar al máximo el dolor de cabeza” que supone Sánchez con las subidas de impuestos, con una hoja de ruta que no responde a las cuestiones que preocupan a los ciudadanos.

  • Las negociaciones se están realizando -en la línea del sentido común- sobre criterios objetivos y afirma que le parece inverosímil que a Villacís le puedan hacer alcaldesa los mismos que le hicieron un escrache en la Romería de San Isidro.