​En su intervención, el ministro ha señalado que ante la crisis que vive Siria, la más compleja y profunda de su historia reciente, el esfuerzo colectivo de la comunidad internacional debe concentrarse en conseguir soluciones duraderas e inclusivas, no efímeras y excluyentes. No hay solución militar posible. Hay que avanzar urgentemente hacia una solución política. Sólo un verdadero diálogo entre las partes que conduzca a la reconciliación nacional -ha subrayado- puede conducir a esa solución.

García-Margallo ha analizado las diversas dimensiones de la crisis siria: situación humanitaria, lucha contra el terrorismo y pasos hacia una solución política.

En cuanto a la dimensión humanitaria, ha destacado el papel que España ha asumido a este respecto, desde su responsabilidad como miembro del Consejo de Seguridad y también dentro del Grupo Internacional de Apoyo a Siria (GIAS), que volverá a reunirse mañana.

Por lo que respecta a la lucha contra el terrorismo, se trata de una prioridad irrenunciable para la comunidad internacional, en la que no caben concesiones. En este sentido, ha destacado la labor de la Coalición Global contra Daesh. Asimismo, ha señalado que los grupos de oposición deben tomar una posición clara y diferenciarse de .

Por lo que respecta a los pasos que ha dado la comunidad internacional para fomentar un marco político que permita a los sirios encontrar una solución para el conflicto, García-Margallo ha destacado la labor desarrollada por el Grupo Internacional de Apoyo a Siria (que se reunió ayer y volverá a hacerlo en los próximos días) y por el Enviado Especial del Secretario General de la , .

La clave ahora es impulsar la voluntad política para aplicar estos planes sobre el terreno. Como paso inmediato es fundamental consolidar el cese de hostilidades acordado recientemente por los Estados Unidos y Rusia, copresidentes del GIAS. El ministro ha lanzado un mensaje claro de apoyo al acuerdo de cese de hostilidades de las copresidencias del GIAS y subrayado la necesidad de una verdadera voluntad de cumplirlo. Si se logra, será posible permitir el acceso de la ayuda humanitaria a todo el país.

En particular, el ministro ha subrayado que todo lo anterior no es suficiente para resolver el conflicto si las partes no asumen que la violencia no es la solución, y ha hecho un llamamiento a las partes y a todos los países con influencia sobre las mismas para que se comprometan de buena fe con el cese de hostilidades como un primer paso hacia una solución dialogada para el conflicto.

Por fin, ha concluido señalando que España quiere una nueva Siria unida, plural y democrática en la que se respeten los derechos humanos y a la que puedan retornar los exiliados, en un marco de reconciliación.