La Mesa del , una vez más con el acuerdo de PSOE, PP y Ciudadanos, ha rechazado tramitar tres preguntas concretas por escrito que el diputado y coordinador federal de Izquierda Unida, , registró en el Congreso el pasado 6 de septiembre con el objetivo de aclarar los motivos por los que en 2007 el entonces embajador de España en Arabia Saudí, , acompañó a la comisionista a una reunión celebrada en , en la que la amiga de se presentó ante el príncipe y multimillonario como ‘representante’ del entonces jefe del Estado.

La Mesa argumenta este rechazo a las cuestiones planteadas por Garzón “por suponer valoración de actuaciones de un Gobierno anterior, lo que versaría sobre materia ajena a la competencia del Gobierno”. Cuando ocurrieron los hechos por los que se pregunta gobernaba el también socialista .

Se da la circunstancia de que la iniciativa parlamentaria de Garzón consta de cuatro cuestiones muy concretas y la Mesa sí permite tramitar la última de ellas, precisamente la que nada tiene que ver directamente con la figura de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, aunque sí con la del ahora ex embajador Manuel Alabart. Esta cuestión plantea “¿qué medidas va a adoptar el Gobierno para evitar que representantes diplomáticos españoles acaben trabajando para empresas privadas cuyos intereses han sido defendidos bajo su misión diplomática?”

Con posterioridad a la polémica reunión mencionada, Alabart dejó la carrera diplomática y saltó al sector privado. En la actualidad trabaja como alto directivo de la empresa . Casualmente esta es una de las 14 compañías que integraban el denominado Fondo de Inversión Hispano-Saudí de Infraestructuras y -junto a otras como OHL, , , , , y - cuya situación fue tratada en la reunión en la que el ahora directivo estuvo presente, junto a Corinna zu Sayn-Wittgenstein y el príncipe saudí Al-Waleed bin Talal, según las informaciones aparecidas.

La presencia de Manuel Alabart en la citada reunión consta también en una nota del diario oficialista ‘Al Riyad’ del 6 de junio de 2007. En ella se informaba también de que la amiga íntima de Juan Carlos de Borbón y el príncipe Al-Waleed analizaron en ese encuentro ‘oportunidades de cooperación e inversión en España y las formas de fortalecer las relaciones bilaterales’ entre ambos países.

Las tres cuestiones que PSOE, PP y Ciudadanos han impedido tramitar desde la Mesa del Congreso son exactamente:

“¿Cuáles fueron los motivos por los que el embajador de España acompañó a Corinna zu Sayn-Wittgenstein a una reunión con un representante oficial de otro Estado?”

“¿Por qué se permitió que un particular como Sayn-Wittgenstein se presentase como representante del jefe del Estado y abordase cuestiones bilaterales entre ambos países?”

“¿En qué otras ocasiones un embajador o representante oficial del Estado español ha acompañado a reuniones a Corinna zu Sayn-Wittgenstein?”