El portavoz parlamentario de IU remite una carta a la presidenta del Congreso y le traslada su “perplejidad” después de que el Ejecutivo recurriera para no responderle a redirigir a un ausente la cuestión destinada a la vicepresidenta, por lo que “nos encontrábamos así con que una pregunta al Gobierno sobre la idoneidad de uno de sus ministros para un puesto de responsabilidad en Europa la iba a contestar… ¡el propio ministro!”

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, , ha solicitado esta mañana por carta el amparo de la presidenta del Congreso, , después de que el rechazara a última hora de ayer martes que la vicepresidenta del Gobierno, , respondiera hoy en la sesión de control a la pregunta que registró en tiempo y forma el jueves pasado sobre la candidatura de Luis de Guindos a la vicepresidencia del (BCE)

Garzón muestra también a Pastor en la misiva su “perplejidad” por el hecho de que “de manera inexplicable” el Ejecutivo de use como coartada para no responderle que había decidido redirigir la pregunta de la vicepresidenta “al propio Luis de Guindos. Nos encontrábamos así con que una pregunta al Gobierno sobre la idoneidad de uno de sus ministros para un puesto de responsabilidad en Europa la iba a contestar… ¡el propio ministro!”

“Sospechamos -apostilla con ironía el máximo responsable de IU- que no nos iba a poner muchas pegas a su propia elección”.

El Gobierno redirigió la pregunta sobre De Guindos a De Guindos sabiendo, además, que hoy no acudiría al Congreso. De ahí que Alberto Garzón afirme que su perplejidad “no acaba” y detalle a Pastor que “este miércoles 14 de febrero Luis de Guindos no puede asistir a la sesión de control al Gobierno porque está en preparándose para pasar esta tarde el primero de los exámenes ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara”.

Lamenta y solicita a la presidenta de la Cámara Baja que recabe “explicaciones” de por qué el Gobierno del PP descartó hacer el más mínimo intento de redirigir la pregunta de la vicepresidenta “hacia ningún otro ministro, tampoco hacia quien ejerce de portavoz del Gobierno”, en referencia a Íñigo Méndez de .

Su indignación por todo lo ocurrido lleva a Alberto Garzón a explicar a su interlocutora que “la Mesa del Congreso no puede convertirse en una institución de protección del Gobierno. Tampoco su Presidenta. Ya estamos sufriendo la paralización legislativa del Parlamento por el bloqueo burocrático de las prórrogas indefinidas de enmiendas, algo ante lo que solicitamos el pasado 25 de enero un amparo que se nos denegó”.

Tras quedarse hoy sin poder preguntar a ningún miembro del Ejecutivo insiste en que “precisamente la sesión de control al Gobierno de los miércoles tiene su sentido en que el Gobierno no pueda eludir el control parlamentario de la oposición en temas candentes”.

El artículo 188.4 del Reglamento del Congreso indica que cualquier solicitud del Gobierno para posponer una pregunta ha de ser motivada. “Entendemos -replica Garzón- que en ningún caso se ha producido una motivación que justifique la elusión del control parlamentario en el día, precisamente, en que el citado ministro ha de pasar su primer examen en la Eurocámara”.

La pregunta que la vicepresidenta y el resto del Ejecutivo de Rajoy se han negado a responder hoy a Alberto Garzón planteaba de forma sencilla pero firme si “¿piensa el Gobierno que la elección de Luis de Guindos como vicepresidente del BCE servirá para que la autoridad monetaria oriente su política a mejorar el bienestar de la ciudadanía europea?”