El Ejecutivo español considera que estas declaraciones constituyen una ofensa personal al expresidente y, además, afectan gravemente a la imagen de España. José Luis Rodríguez Zapatero ha sido presidente del entre los años 2004 y 2011 y, como todos los que le han precedido al frente del por voluntad expresa de los españoles, merece el debido respeto a su persona.

El expresidente Zapatero desarrolla en la actualidad una actividad de mediación en Venezuela, a título estrictamente personal, pero para el Gobierno las descalificaciones sobre su persona son intolerables.