La vicepresidenta del Gobierno, , ha exigido este domingo a la Generalitat que “cese en su irresponsabilidad” y en su “senda de irracionalidad” y no continúe con la “farsa” de un referéndum que, según ha afirmado, no se ha producido.

“Continuar esta farsa no tiene ningún sentido. Deberían ponerle fin de inmediato a esta situación que a nada bueno conduce”, ha avisado en una rueda de prensa en la Moncloa, en la que ha alabado la “profesionalidad” de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sáenz de Santamaría ha afirmado que únicamente “hay un responsable clarísimo” de lo que está ocurriendo, que es el , y que debe asumir que “lo que nunca fue legal es irrealizable”. “No ha habido referéndum ni apariencia de tal”, ha sentenciado.

Comparecencia de la vicepresidenta, ministra de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, para valorar la situación generada en Cataluña el 1 de octubre

​Muy buenos días a todos. Comparezco ante ustedes para valorar en nombre del Gobierno la situación generada en Cataluña como consecuencia de la decisión de la Generalitat en mantener su empeño de llevar a cabo un referéndum ilegal. Esta intención fue desde el primer momento inconstitucional, antidemocrática pero, lo que es más importante, contraria a nuestras normas de convivencia. Y, como incompatible con nuestro democrático de Derecho no podía celebrarse ni se ha celebrado.

El Estado de Derecho, con firmeza y proporcionalidad ha ido desbaratando todos los planes y propósitos de la Generalitat. Ya antes del día de hoy era una actuación que no reunía las más mínimas y elementales garantías democráticas. Sus promotores se saltaron todas las normas parlamentarias para darle una apariencia de legalidad que fue inmediatamente suspendida. Su puesta en marcha fue una vergüenza democrática para los catalanes y para el conjunto de españoles que vieron como perdían sus derechos cuando no pensaban lo mismo que los independentistas.

Decidió la Generalitat y los que les acompañan seguir adelante a pesar de no contar con ningún aval y que la actuación del Estado de Derecho les iba minando ese referéndum. Ni censo autorizado, ni mesas legalmente constituidas, ni locales acreditados, ni sindicatura que avalara una mínima neutralidad del proceso. Recibieron la advertencia de organismos internacionales que desacreditaban su manera de proceder. Alcaldes, concejales, funcionarios, periodistas, ciudadanos, denunciaron los métodos antidemocráticos de los que estaban siendo víctimas.

Pese a la ilegalidad constatada y a las innumerables resoluciones judiciales quisieron seguir adelante y decidieron movilizar a sus partidarios para imponer sus pretensiones usando niños y personas mayores sin ningún límite. Hoy, tras las últimas actuaciones de la Justicia, decidieron incluso cambiar las escasas instrucciones que la Generalidad mantenía y en una comparecencia inédita en cualquier democracia, a menos de una hora de la pretendida votación, han liquidado cualquier vestigio de apariencia de referéndum. La Generalitat se ha comportado con una absoluta irresponsabilidad, ha pretendido que la ley y la justicia quedaran invalidadas en Cataluña y, con ellas, la democracia; pero se ha demostrado que el Estado democrático de derecho funciona y que tiene herramientas para que las decisiones judiciales que protegen los derechos de todos, se cumplan.

La absoluta irresponsabilidad de la Generalitat ha tenido que ser suplida por la profesionalidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Ellos han cumplido las órdenes de la justicia, han actuado con profesionalidad y de modo proporcional y proporcionado. El objeto de sus actuaciones nunca han sido las personas sino el material electoral. Han buscado siempre proteger los derechos y las libertades.

Aprovecho esta comparecencia ante ustedes para reconocer sus esfuerzos en estas horas. Han cumplido con una obligación democrática, han atendido las instrucciones judiciales y las peticiones de apoyo que el cuerpo de los Mossos les ha dirigido como ha informado la Delegación del Gobierno.

No ha habido referéndum, ni apariencia de tal. Nunca ha tenido sentido discurrir por esta senda de irracionalidad y no tiene sentido que continúe. Le pido a la Generalitat y a los partidos que la acompañan que cesen ya en esta irresponsabilidad, que asuman desde este momento que lo que nunca fue legal es ya claramente irrealizable. Continuar esta farsa no tiene ningún sentido, no lleva a ningún lugar. Deberían ponerle fin de inmediato.

Está en sus manos terminar con esta situación, a nada bueno conduce. Los catalanes y el conjunto de los españoles hemos vivido semanas con una gran preocupación democrática. Hemos visto como algunos pretendían poner fin a siglos de convivencia compartida y a décadas de estabilidad democrática, cómo quienes deben ser los primeros cumplidores de la ley alardeaban de su desobediencia, pero España es una democracia, una democracia consolidada, una democracia fuerte en que los derechos y libertades de los ciudadanos están por encima de las pretensiones personales de los gobernantes. Hoy esos ciudadanos han visto cómo son restaurados sus derechos, garantizada su convivencia y protegida su libertad porque todo esto va de defender la convivencia y la democracia.

Tengan la completa seguridad de que el Gobierno y el conjunto de las instituciones del Estado, como han hecho estos días, trabaja por velar por nuestra democracia, por velar por las libertades de los ciudadanos y por recuperar la concordia entre todos los españoles.

Muchas gracias.