Calviño, en declaraciones a Cero recogidas por Europa Press, no ha precisado en cuántas décimas se elevará la previsión, aunque sí ha dicho que se hará “en línea” con las revisiones realizadas por otros organismos.

“Prefiero ser muy prudente, veremos en los próximos cuánto se revisa, pero la tendencia y la previsión será revisar al alza el crecimiento de este año”, ha apuntado la ministra, que ha recordado que ayer revisó dos décimas al alza, hasta el 2,3%, su previsión de crecimiento para España en 2019, y que el la elevó hace unas semanas hasta el 2,4%.

Calviño ha destacado que la situación económica de España sigue siendo “muy positiva”, con un crecimiento “sólido” gracias a una demanda interna “muy dinámica” y al comportamiento del sector exterior, mejor al de otras etapas de la historia española.

La ministra ha señalado que hay que aprovechar el crecimiento económico para reducir el déficit, por lo que es “deseable” tener unos nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) en 2020. “Yo hubiera querido tener ya unos Presupuestos nuestros nuevos en 2019, aunque finalmente no fue posible”, ha apuntado Calviño, que ha añadido que España debe avanzar “lo más rápidamente posible” en el ajuste del déficit.

Según Calviño, la previsión es que este año el déficit público se reduzca al 2% del PIB, sin presupuestos nuevos pero con una gestión “muy fina de los mismos”, los ingresos adicionales de impuestos y el ahorro en los tipos de interés (550 millones en lo que va de año).

En todo caso, ha remarcado que si se puede ir “un poco más rápido, mejor”, para reducir a su vez la deuda, por lo que ve “deseable” contar con unos nuevos PGE que respondan a ese objetivo, al Programa de Estabilidad y contar con un nuevo modelo fiscal “más progresivo”, ya que ha confirmado que el próximo año se abordarán las nuevas figuras fiscales.

“NO HAY QUE TEJER Y DESTEJER REFORMAS PARCIALES”

Sobre los planes del Gobierno socialista acerca de la reforma laboral de 2012, la ministra ha pedido “mirar hacia el futuro” y no dedicar “toda la energía política a tejer y destejer” reformas parciales porque eso “no resuelve los problemas del mercado laboral”.

“Revertir la reforma laboral no va a mejorar las condiciones laborales de los chicos que están trabajando para Deliveroo o Glovo, no va a resolver los retos que nos plantea la digitalización y robotización del empleo”, ha dicho la ministra, que ha subrayado que lo que se necesita es un Estatuto de los Trabajadores para el siglo XXI.

En cuanto al salario mínimo interprofesional (SMI), Calviño ha asegurado que su Ministerio “llamó a la calma y la prudencia” cuando se anunció su subida a 900 euros mensuales porque había “evidencias mixtas” sobre cuál podría ser el impacto de este repunte.

“Yo me alegro mucho de que de momento, en 2019, la marcha del mercado laboral sea tan positiva (…) pero no nos tiene que llevar a la conclusión de que cualquier subida del SMI no tendría consecuencias, hay que ser prudentes y ver la evolución”, ha advertido Calviño, que ha subrayado que en el programa electoral del PSOE lo que está previsto es subir el SMI hasta el 60% del salario medio, tal y como recomienda la Carta Social Europea.

Preguntada sobre las palabras del secretario de Estado de la Seguridad Social en funciones, , quien reconoció que los socialistas lo hicieron “fatal” en 2008 al dejar que se destruyesen tres millones de empleos, Calviño ha recordado que desde principios de los años 80 los sucesivos gobiernos han implementado reformas para mejorar las condiciones laborales, si bien el resultado ha sido una tasa de temporalidad del 26%, “muy superior” a la media europea del 16%, aunque se ha reducido “sustancialmente” en los últimos años.

Sobre la posibilidad de impulsar los contratos temporales en periodos de elevada destrucción de empleo, Calviño ha abogado en cambio por atajar la dualidad del mercado laboral, lo que será el “principal reto” cuando se elabore el Estatuto de los Trabajadores.

“Mejorar la calidad de empleo y tener un peso sustancial de la contratación indefinida, con un mercado laboral que proporcione seguridad y estabilidad en un contexto económico diferente” será el objetivo del nuevo Estatuto, ha indicado Calviño, quien ha defendido que la ministra de Trabajo, , ha invertido “Mucha energía” en sacar adelante la negociación colectiva y poner las bases del nuevo Estatuto de los Trabajadores.

CONFÍA EN QUE HAYA GOBIERNO EN JULIO

En el plano político, Calviño espera que haya Gobierno “en julio” y se ha mostrado “optimista” respecto a que “al final la cordura se impondrá”. “Deseo y espero que haya Gobierno yo estabilidad en los próximos cuatro años”, ha indicado.

De igual forma, ha dicho que le sorprendería que alguien pudiese decir que está siendo un obstáculo en las negociaciones entre el PSOE y Podemos para formar Gobierno, ya que considera que su papel a la hora de dirigir la política económica ha sido “muy claro” al basarse en responsabilidad fiscal, políticas sociales y reformas estructurales.

Con ello, ha sido “perfectamente posible gobernar y llevar adelante el programa, que sigue siendo el programa para los próximos cuatro años”. “Me gustaría que se iniciase una negociación sobre el fondo y la política, España necesita Gobierno y no discusión de sillones y de poder”, ha añadido.

De otro lado, sobre la que será la nueva presidenta de la Comisión Europea, la conservadora alemana , cree que el hecho de que no sea socialista no afectará “mucho” a España ya que tiene una “enorme sensibilidad” respecto a temas de igualdad de género, protección de minorías e inmigración, y sus primeras declaraciones hacen pensar que será una “excelente líder” de la Comisión Europea, a lo que se suma que el equipo elegido es “de primer nivel”.

Por último, sobre la sustitución de Christine Lagarde al frente del FMI se ha limitado a repetir que “la prioridad es que sea europeo”.