Estos hechos ocurrieron en el transcurso de la operación Malassa cuando funcionarios judiciales y agentes del llevaban a cabo el registro de la vivienda propiedad de M.E.M, de 40 años, nacido en Tensamane (Marruecos), por su relación con estructuras de captación y reclutamiento a favor de grupos terroristas como y (Al Qaeda en el Magreb Islámico), cuando se produjo una grave alteración de la seguridad ciudadana en el entorno de esta vivienda que obligó a la Guardia Civil a desplegar a un importante número de agentes para garantizar la seguridad de la zona.

Durante estos graves altercados, destacó especialmente la actitud violenta de los dos detenidos hoy en Melilla que profirieron diversas amenazas de muerte contra los agentes policiales, así como consignas a favor de los postulados de la ideología yihadista.

Además, uno de los detenidos, a pesar de encontrarse en libertad provisional y a la espera de ser juzgado por otros delitos también relacionados con el terrorismo, no dudó en realizar estas amenazas y proclamas terroristas a cara descubierta y en presencia de numerosos medios de comunicación que pudieron captar imágenes y sonido de estos hechos.