En , y los alumnos inician sus vacaciones de verano mientras se garantizan las medidas que ayudaron a protegerles frente al virus del ébola, manteniendo las aulas libres de cualquier infección.

Desde que se reanudasen las clases al comienzo del año después de largos meses de retraso a causa del virus, la puesta en marcha de estrictos protocolos de higiene ha evitado nuevos casos de contagio entre estudiantes y profesores de las escuelas en los tres países. En Liberia se desinfectaron dos escuelas como medida de precaución tras la muerte de un alumno en junio de 2015 y la infección de otro en julio de 2015.

Los protocolos, desarrollados por UNICEF y sus aliados, incluyen la toma de temperatura de los niños y del personal de la escuela a su llegada y la instalación de puntos para el lavado de manos. También la distribución de millones de pastillas de jabón y cloro y la formación -a decenas de miles de profesores y personal administrativo- en dichos protocolos y en la capacitación para ofrecer apoyo psicológico.

El establecimiento y la implementación de estos protocolos a lo largo de los tres países llevaron meses de preparación.

“El enorme esfuerzo realizado para hacer de las escuelas un sitio lo más seguro posible frente a la transmisión del ébola parece que ha merecido la pena”, dijo Geoff Wiffin, representante de UNICEF en Sierra Leona. “Los niños han aprendido en la escuela cómo protegerse a sí mismos y a otros del ébola, y han podido trasladar esos mensajes a sus padres y sus comunidades. Esto ha jugado un papel esencial en la batalla contra la epidemia”.

Unos cinco millones de niños han perdido meses de educación ya que las escuelas estuvieron cerradas desde julio de 2014 hasta los primeros meses de 2015 en los tres países más afectados, que ya tenían índices bajos de educación. Antes del ébola, el 58% de los niños iban a la escuela primaria en Guinea, el 34% en Liberia y el 74% en Sierra Leona.

UNICEF está trabajando para asegurar que los protocolos de prevención del ébola permanecen después de las vacaciones y está dando apoyo para que los sistemas de educación sean más resistentes, tratando temas como la baja matriculación, la escasez de profesores cualificados y el acceso al agua potable. Sólo un 33% de las escuelas primarias tienen acceso a agua en Guinea, un 45% en Liberia y un 40% en Sierra Leona. Mantener las prácticas de higiene es fundamental para proteger a los niños de otras enfermedades.

Dado el éxito de las medidas, Guinea ha puesto en marcha protocolos similares como medida de precaución, después de que se creyera que algunas personas que habían tenido contacto con personas enfermas en la vecina Guinea podrían haber cruzado la frontera sin que se les pudiera seguir el rastro.

“Mientras luchamos para llegar a cero casos, también debemos pensar en el futuro. Se necesitan grandes inversiones para asegurar que las escuelas tienen la infraestructura básica de agua y saneamiento”, dijo Sheldon Yett, representante de UNICEF en Liberia.