El elabora un indicador de incertidumbre con frecuencia mensual y para el ámbito de España, que integra cuatro dimensiones clave: desconfianza empresarial y del consumidor, volatilidad bursátil y de la prima en bonos, cambio económico y de expectativas, e incertidumbre mediática.

La gran ventaja comparativa de este indicador de incertidumbre de CEPREDE es que recoge integralmente las cuatro dimensiones de manera homogénea, de manera muy visual y bastante auto-explicativa. Por supuesto, cada una de ellas en sí mismas son muy interesantes y agrupan un total de once subindicadores relevantes.

En su última actualización, con datos disponibles a febrero, la incertidumbre global ha registrado un aumento de 7,8 puntos respecto a enero, alcanzando los 34,7. Este incremento llega tras cuatro meses de descensos que comenzaron en el mes de noviembre. En cuanto a la comparativa interanual, la incertidumbre de febrero de 2018 también ha experimentado un aumento, frente a los 29 puntos registrados en el mismo mes de 2017.

Este aumento viene producido por un incremento de la desconfianza empresarial y del consumidor (+11 puntos), vinculada especialmente al sector industrial, así como de la incertidumbre financiera (+24 puntos). Este último aumento se debe a una mayor volatilidad del IBEX-35, ocasionada por tensiones internas y externas como el aumento del proteccionismo en EE.UU., números rojos en empresas del IBEX, cambio en la presidencia de la FED o la no formación de gobierno catalán. Por su parte, el componente mediático (-6 puntos) continúa con su tendencia a la baja tras los valores máximos alcanzados a finales del año pasado. Por último la incertidumbre macroeconómica se mantiene en un nivel medio-bajo sin apenas variación. En conjunto, el indicador CEPREDE de Incertidumbre global se ubica en la zona media-baja, en la cromática amarillo-verde.