El elabora un indicador de incertidumbre con frecuencia mensual y para el ámbito de España, que integra cuatro dimensiones clave: desconfianza empresarial y del consumidor, volatilidad bursátil y de la prima en bonos, cambio económico y de expectativas, e incertidumbre mediática.

La gran ventaja comparativa de este indicador de incertidumbre de CEPREDE es que recoge integralmente las cuatro dimensiones de manera homogénea, de manera muy visual y bastante auto-explicativa. Por supuesto, cada una de ellas en sí mismas son muy interesantes y agrupan un total de once subindicadores relevantes.

En su última actualización, con datos disponibles a abril, la incertidumbre global ha registrado un descenso de 2,7 puntos respecto a marzo, alcanzando los 34,8. Teniendo en cuenta la comparativa interanual, la incertidumbre de abril de 2018 es 2,8 puntos más baja que la registrada en abril de 2017 (cuando el indicador arrojó una incertidumbre de 37,6 puntos). En cambio, es destacable una importante reducción, de 29 puntos respecto a la de abril de 2016 (con 63,8 puntos).

El ligero descenso respecto al mes de marzo se debe principalmente a una caída de la incertidumbre financiera (-33 puntos hasta alcanzar los 24) y de la desconfianza empresarial y del consumidor (-5 puntos hasta los 0,7). Sin embargo, la incertidumbre macroeconómica presenta un aumento de 2 puntos, hasta alcanzar los 56, mientras que la incertidumbre mediática sube 25 puntos hasta los 58 puntos. En conjunto, el indicador CEPREDE de Incertidumbre global se ubica en la zona media-baja y con cromática amarillo-verdoso. A corto plazo se estima que, durante los próximos seis meses, este indicador se mueva entre los 30 y los 40 puntos.