La tasa interanual del IPC general aumentó una décima en julio de 2019, situándose en el 0,5%, tal y como avanzó el INE a finales del mes pasado.

Los precios de los productos energéticos cayeron en julio el 2,4%, dos décimas menos que en junio, debido principalmente a la bajada de los precios del gas, que descendieron el 3,2% interanual, frente a la práctica estabilización en junio, reflejando un efecto base asociado a la subida experimentada en el mismo mes de 2018. Esta bajada se vio compensada fundamentalmente por la moderación en el ritmo de descenso de carburantes y lubricantes, hasta el 0,2%.

Los precios de la alimentación no elaborada aumentaron el 1,6% interanual, un punto más que en junio, incremento derivado en gran medida del efecto base asociado a la fuerte caída registrada en julio de 2018. En particular, destacó la menor bajada interanual del precio de las frutas frescas, un 5%, frente al descenso del 7,4% en junio.

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles del IPC (alimentación no elaborada y productos energéticos), se mantuvo estable en julio en el 0,9% interanual. Por componentes, la tasa de crecimiento de los precios de servicios se mantuvo estable en el 1,4%, mientras que la de la alimentación elaborada y la de los bienes industriales no energéticos aumentaron una décima, hasta el 0,5% y el 0,3%, respectivamente.

En julio, la tasa interanual del IPC aumentó en 11 comunidades autónomas, produciéndose los mayores aumentos, de dos décimas, en y (0,7%), (0,5%), Castilla La Mancha (0,4%), Islas Baleares, y (0,2% las tres últimas). La inflación se mantuvo estable en (0,3%), (0,4%), Extremadura (0,3%), (0,7%), (1 %) y País Vasco (0,8%).

La tasa interanual del IPC a impuestos constantes se situó en julio en el 0,4%, una décima menos que la del IPC general.

El INE ha publicado asimismo el IPC armonizado (IPCA) correspondiente al mes de julio, cuya tasa interanual se mantiene estable en el 0,6%. La inflación adelantada por Eurostat para el conjunto de la zona euro se sitúa en el mismo periodo en el 1,1%, resultando un diferencial favorable para España de 0,5 puntos porcentuales.