Hace una semana saltó a los medios la noticia de que desde la de Cultura se estaba trabajando en un plan para anexionar el Teatro de la Zarzuela al Teatro Real.

Según se describía en las noticias, aparecería una nueva fundación que se encargaría de la gestión de ambos centros para mayor gloria de la lírica en España.

Desde un punto de vista cultural, el teatro lírico se ha desarrollado en prácticamente todas las lenguas oficiales, existiendo zarzuelas en catalán, euskera y gallego, además de en castellano, siendo una expresión musical común de todo en territorio del estado.

El Teatro de la Zarzuela nació de la iniciativa de aficionados que buscaban asegurar un espacio en para la representación de este género y así lo ha hecho durante toda su existencia, salvo el periodo en que por estar cerrado el Teatro Real fue también el espacio para la ópera. Sus precios, al ser parte de los teatros del y de la Música (INAEM), son públicos. Es así que una butaca de patio cuesta 44 euros como máximo en cualquier representación.

El Teatro Real, tras una remodelación financiada por el dinero de la ciudadanía, se puso en manos de la iniciativa privada con una Fundación legalmente pública pero pensada para atender los deseos de los patrocinadores. Desde la creación de la , la política de sus gestores ha sido completamente elitista y exenta de cualquier respeto por la lírica española representada por la zarzuela. La butaca de patio para las representaciones de Aida cuesta 270€, un precio poco popular y lejos del alcance de una ciudadanía que sufragó la remodelación con sus impuestos.

Teniendo en cuenta este escenario y que las ventajas fiscales especiales del patrocinio de la Fundación del Teatro Real desaparecen el año 2019, todo lleva a pensar que lo que se busca es un escenario nuevo para las óperas que ya no caben en el Real más que un proyecto de desarrollo musical. Porque la Zarzuela, un espacio sometido a las pretendidas limitaciones de la contratación pública y con un personal cuyos derechos laborales está protegidos por el Convenio Único de la , da beneficios.

Desde la Red de Activistas por la Cultura creemos que es obligación de los Poderes Públicos favorecer la conservación y el desarrollo de aquellas expresiones que como la zarzuela son muestra de una cultura compartida por todas las nacionalidades y regiones del estado. Desde las Administraciones se debe potenciar tanto su programación como su difusión.

Por ello es necesario detener la propuesta de privatización que se esconde tras la Fundación que proyecta la Secretaría de Estado ya que supondría la desaparición, más tarde o más temprano, de nuestro género lírico

Y, por supuesto, hacemos un llamamiento al gobierno para que la gestión del Teatro Real vuelva a ser verdaderamente pública y el género de la ópera deje de ser elitista para que esté al alcance de toda la ciudadanía.

Red de Activistas por la Cultura

Izquierda Unida