El portavoz parlamentario de Izquierda Unida y portavoz de Hacienda de Unidos Podemos en el Congreso, , ha asegurado esta tarde en el Pleno de la Cámara Baja que su grupo “tratará de darle la vuelta como un calcetín” a la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, aprovechando el debate de la proposición de ley del PP para enmendarla en un solo artículo iniciado hoy y que se cerrará el próximo jueves.

Garzón, que intervino en el turno en contra para responder la toma en consideración de esta enmienda puntual, consideró que el cambio planteado por los ‘populares’ para que las comunidades autónomas puedan ampliar su objetivo de déficit es consecuencia “del error de previsión del Gobierno” en su planteamiento de situar el dogma del déficit por encima de cualquier otro objetivo económico.

El portavoz parlamentario de IU trató de desmontar las falacias lanzadas por la portavoz del PP y señaló explícitamente que “estamos de acuerdo con la flexibilidad del déficit para las comunidades y votaremos a favor de la misma, pero no lo estamos con el marco en que ustedes la presentan”. Por ello, insistió en que “estamos ante una oportunidad para revisar” una ley que, en su opinión, lo único que busca desde su aprobación en 2012 ha sido “institucionalizar ideológicamente” la estabilidad presupuestaria, además de “limitar la capacidad del Estado de intervenir en la economía”.

Garzón denunció que esta Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, impulsada por el Ejecutivo de cuando llevaba menos de un año gobernando, es “consecuencia directa” de la reforma del artículo 135 de la Constitución pactada un año antes por PSOE y PP. Recordó que aquella reforma exprés, planeada en agosto de 2011 y ejecutada apenas unos días después, fue consecuencia “de la imposición del capital financiero alemán hecha para proteger a sus bancos”.

El coordinador federal de IU abogó porque la ley no establezca como “prioridad absoluta” pagar antes los intereses de la deuda que hacer frente a la cobertura de servicios esenciales como la sanidad, la educación o las prestaciones sociales. Alertó que está bien luchar contra el déficit de las cuentas públicas, pero nunca “a costa de dejar por el camino a la mayoría social de este país”.