El candidato a la Presidencia de la Generalitat Jordi Turull y los exconsejeros Raül Romeva y Josep Rull volverán al centro penitenciario madrileño de Estremera tras dictar este viernes su ingreso en prisión el juez del . La exconsejera Dolors Bassa y la expresidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell harán lo propio en la prisión de Alcalá-Meco, según informan a Europa Press fuentes penitenciarias.

El magistrado del , que instruye la causa por el ‘procés’, ha decretado el ingreso en prisión incondicional de los cinco exconsejeros. La Fiscalía ha argumentado que existe riesgo de fuga en el caso de todos ellos y que esta circunstancia se ve agravada por el hecho de que la ‘número dos’ de ERC, , no haya acudido este viernes a la sede judicial tras haber huido.

De acuerdo con el auto que el juez ha notificado este mismo viernes a las partes personadas en la causa, tanto Turull como Rull, Romeva y Bassa están procesados por los delitos de rebelión y malversación mientras que a Forcadell se le atribuye únicamente delito de rebelión.

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha huido de España para evitar personarse ante el juez y la Fiscalía ha pedido que se dicte una orden de busca y captura internacional contra ella, además de solicitar la reactivación de las órdenes de detención para el resto de huidos, entre los que se encuentra el expresidente Carles Puigdemont.

Turull, Rull y Romeva volverán a la prisión de Estremera, donde ingresaron el pasado 2 de noviembre por orden de la juez de la . Aquí se reencontrarán con el exvicepresidente y el exconsejero de Interior Joaquim Forn, a los que en este tiempo el juez no impuso fianza para poder salir de prisión.

En la prisión de Soto del Real permanecen desde el 16 de octubre los presidentes de ANC y Omnium Cultural, Jordi Sánchez y , a los que también se ha procesado este viernes por rebelión.

El 2 de noviembre, la juez Lamela ordenó el ingreso en prisión de los exmiembros del Govern cesado de Carles Puigdemont que se habían personado en la Audiencia Nacional, entre ellos las consejeras Dolors Bassa y Meritxell Borrás, que compartieron celda en la cárcel de mujeres Alcalá-Meco. Forcadell pasó 15 horas en este último centro penitenciario, que abandonó el 10 de noviembre tras pagar la fianza de 150.000 euros.

Aunque lo pidió en noviembre la Fiscalía, el cesado mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, no ingresó en prisión. La juez Lamela sí le retiró el pasaporte, manteniendo en la actualidad su imputación.

Llanera dicta orden de detención internacional para Rovira y reactiva las del resto de huidos menos Gabriel

El magistrado del Tribunal Supremo que investiga los hechos relacionados con el ‘procés’, Pablo Llarena, ha dictado orden de detención internacional para la secretaria general de ERC, Marta Rovira, después de que esta no haya acudido a la citación judicial de este viernes y ha reactivado las órdenes de detención para el resto de huidos, entre los que se encuentra el expresidente catalán Carles Puigdemont, han informado a Europa Press en fuentes jurídicas.

La única investigada huida para la que no se ha adoptado esta orden de busca y captura es , que se ha escondido en Suiza, y la razón es que a la exdiputada de la CUP únicamente se le imputa un delito de desobediencia, muy lejano a la gravedad de la rebelión que se le imputa al resto.

El juez que instruye la causa del ‘procés’ adopta esta medida tras haberlo solicitado la Fiscalía y la acusación popular que ejerce el partido en la vistilla celebrada esta mañana.

La número ‘dos’ de ERC estaba citada a las 10.30 horas junto con el excandidato a la Presidencia de Cataluña Jordi Turull, la expresidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell, y los tres exconsejeros Josep Rull, Raül Romeva y Dolors Bassa, para quienes el juez ha acordado su ingreso en prisión por riesgo de fuga y reiteración delictiva. No obstante, la dirigente independentista ha comunicado por carta su intención de no acudir y partir al “exilio”.

Por otro lado, el juez reactiva las euroórdenes y las órdenes de detención internacional que había dictado la Audiencia Nacional contra Puigdemont y sus exconsejeros , Lluis Puig, y , que huyeron a Bélgica a finales del pasado mes de octubre.

Llarena las había desactivado poco después de asumir la causa por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, al considerar que existía riesgo de que fueran extraditados por delitos mucho menores.