​En su intervención, Luis Planas ha destacado la labor de los bancos de alimentos para revertir las situaciones de desigualdad en el acceso a la alimentación. Según los últimos datos de la FAO, más de 821 millones de personas pasan hambre en el mundo. En España, un 3,4% de los ciudadanos sufren carencia material alimentaria.

En este contexto, el , ha venido implementando los planes de ayuda alimentaria de desde 1987 hasta 2013, a través del FEGA. Y durante el periodo 2014-2020 los implementa ya bajo el marco de la política social y de cohesión de la UE, a través del Fondo de Ayuda Europea para las personas más Desfavorecidas y el Programa Operativo 2014-2020 aprobado para España.

Para el programa 2018, el FEGA ha destinado cerca de 85 millones de euros para la compra de más de 9,5 millones de kilos de alimentos. El FEGA, junto con Cruz Roja y FESBAL, establece la composición de la cesta de productos que se van a distribuir, con alimentos básicos, nutritivos, de calidad y variados. Una vez recogidos los alimentos, se almacenan en los 119 centros de Cruz Roja y FESBAL, para posteriormente ser distribuidos por más de 5.600 organizaciones de reparto que beneficiará a cerca de 1.300.000 personas en toda España.

Experiencia FESBAL

El ministro ha señalado la experiencia y buen hacer de FESBAL en el desarrollo del programa. Como parte de sus actividades, bajo el impulso del Ministerio, FESBAL colabora con más de un tercio de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas para la entrega de estos productos en momentos de excedentes. Esto supone la entrega en los Bancos de Alimentos de unas 18.000 toneladas al año de productos frescos.

Y como una actividad pionera en la UE, el Ministerio ha habilitado a FESBAL para la transformación de frutas perecederas en zumo. Gracias a ello, en los últimos cuatro años se han distribuido más de 17 millones de litros de zumo de diferentes productos.

Además, Planas ha subrayado el ejemplo de solidaridad de los voluntarios que colaboran con FESBAL. Precisamente, los premios “Espiga de Oro”, premian a empresas y personas que han colaborado en estas labores humanitarias.

En particular, el ministro ha resaltado los premios y menciones a los escolares y sus dibujos, que son capaces de expresar su visión de cómo afrontar la lucha contra el hambre y el despilfarro alimentario.