El que ha sido presidente del durante catorce años, ha agradecido a todo el partido sus casi cuarenta años de vida política. “No es fácil despedirse cuando se ha compartido tanto ni es fácil dar las gracias cuando se tiene tanto que agradecer. Me quedaré corto”. Rajoy ha querido corresponder a su formación por “una vida llena de satisfacciones y de amigos”, sin sentirse en ningún momento “enemigo de nadie”.

La parte central del discurso de Mariano Rajoy ha puesto en valor los principales asuntos a los que su gestión ha tenido que enfrentarse. Sobre la salida de la crisis económica, ha asegurado que “no es que hayamos corregido un poco la crisis; le hemos dado la vuelta por completo, y eso está en el haber del partido popular”. Por otra parte, ha lamentado que no se hable tanto de las buenas noticias y datos que se han ido sucediendo a lo largo de los seis años y medio de su mandato porque “quizá no interesan o molesta reconocer que esas buenas noticias son consecuencia de la gestión de nuestro partido”.

Mariano Rajoy ha reservado un espacio para las alusiones a una de las grandes cuestiones que se le plantearon a este gobierno, el intento de independencia en Cataluña. “Ahora sabemos que la democracia española puede defenderse con el arma más democrática y contundente que existe, que es la ley”. Ante los nuevos visos del actual ejecutivo a este respecto, Rajoy ha mostrado su convicción de que “debe haber un gobierno determinado a que la ley se cumpla, en suma: un gobierno del Partido Popular”. Del mismo modo, se ha mostrado preocupado por el peligro que corre la libertad de los catalanes “que no pasan por el aro de la independencia”.

Acabando el repaso del periodo en el que ha ocupado la Presidencia del Gobierno, no ha querido dejar de mencionar “que en esta última etapa hemos asistido al colapso de y a la derrota de su proyecto criminal”. En su defensa de la tolerancia cero contra el terrorismo, ha criticado que “a otros les ha faltado tiempo para ceder a las exigencias de los nacionalistas”. Ha proseguido manifestando que el Partido Popular no lo hizo “porque no se lo merecen las víctimas del terrorismo, con las que todavía están en deuda los terroristas”.

Todas estas razones son las que han llevado al Partido Popular, según Mariano Rajoy, a seguir siendo el primer partido de España. “Conviene no olvidarlo”, ha apuntado. Ha remarcado en este sentido que su salida del gobierno no ha sido ni una decisión de los españoles, ni motivada porque las cosas marchasen mal, “tal vez demasiado bien para el gusto de algunos”, ha apuntado entre referencias a la moción de censura que prosperó con el acuerdo de partidos independentistas.

Con la convicción de que el Partido Popular representa la estabilidad y los valores firmes dentro del centro derecha, ha declarado que su partido no vive “esperando a las encuestas para decidir qué postura adoptar. Podemos equivocarnos, pero nunca mercadear con los principios o con el interés general de los ciudadanos”.

En uno de los momentos que más aplausos ha suscitado en el auditorio, y tras sus agradecimientos más personales, Mariano Rajoy ha asegurado irse “con la tranquilidad de que no han sido los españoles quienes nos han retirado del gobierno; tampoco mis compañeros de partido”.

El expresidente se ha acercado a los últimos momentos de su discurso poniendo en perspectiva toda su trayectoria, que ha abarcado desde el momento en el que empezó en 1977 pegando carteles en Sanxenxo al mismo tiempo que estudiaba para sus oposiciones, hasta hace escasas semanas. “El ejercicio de la política puede ser amargo e injusto a veces, pero su nobleza compensa”, reflexionaba al respecto. Corren nuevos tiempos para la política, ha afirmado igualmente, y no ha pasado por alto que “ahora está de moda presentarse en política con mucha pose, mucha sensiblería y muy poca sustancia. Nosotros no lo hemos necesitado”. Mariano Rajoy ha puesto en valor la gestión hecha escuchando a la ciudadanía: “No he visto España a vista de pájaro, sino a ras de tierra”.

Finalmente, el hasta hoy presidente del Partido Popular ha subrayado “me aparto, pero no me voy. Seguiré con mi partido, al que he dedicado toda mi vida, aportando lo que se me pida lejos de los focos y de la primera línea. Y lo haré con lealtad.