​Ambos han coincidido en el análisis de la situación humanitaria global, en la que, como consecuencia de crisis cada vez más prolongadas y complejas, un mayor número de civiles resultan afectados.

En este contexto, el ministro Dastis ha reiterado a Maurer que, para España, la Cruz Roja y el CICR son un socio humanitario de primera magnitud, un referente mundial en la protección de las víctimas de los conflictos armados y un socio fiable en la acción humanitaria de nuestro país. La dinámica de trabajo conjunto y la calidad de nuestra relación son muy satisfactorias. España contribuyó en 2016 a los llamamientos de CICR con 6,15 millones de euros. El ministro ha resaltado asimismo la solidaridad de la sociedad española con la agenda humanitaria y, en particular, con la Cruz Roja y el CICR y ambos se han emplazado a explorar fórmulas que faciliten la canalización de la solidaridad de las empresas hacia el CICR.

Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha subrayado al presidente del CICR el compromiso de España con el Derecho Internacional Humanitario, como ha demostrado a lo largo de los dos años de trabajo en el . En este sentido, la importante Resolución 2286, sobre protección de la asistencia médica en conflictos, es una muestra del exitoso trabajo conjunto con el CICR.

Por fin, el ministro ha invitado al presidente del CICR a visitar España próximamente para seguir profundizando la colaboración entre esa organización y nuestro país.