​Inicialmente diseñado para congregar a responsables políticos, altos funcionarios y expertos de países miembros de la , ha ampliado con el paso del tiempo su alcance a representantes de potencias emergentes, abriéndose además a la participación de activistas de derechos humanos, directivos de grandes empresas y organizaciones de la sociedad civil.

El ministro Alfonso Dastis ha intervenido como panelista en la sesión “Present at the destruction? The liberal order under threat” junto con el antiguo vicepresidente de EEUU, , el primer ministro de Países Bajos, , los ministros de Asuntos Exteriores de Japón y Canadá, Taro Kono y Chrystia Freeland, y el director ejecutivo de , Kenneth Roth.

El ministro Dastis se ha referido en su intervención a los desafíos que los nacionalismos y los populismos plantean a la seguridad y a la democracia. Ha recordado en ese contexto los principales rasgos de estos movimientos, presentes en distintas partes del mundo y también en Europa, en particular el rechazo a la legitimidad de otras ideas que no sean las que ellos propugnan, el aprovechamiento en beneficio propio de las divisiones existentes en la sociedad y la exclusión de quienes no piensan como ellos.

Frente a los riesgos que plantean para la democracia los nacionalismos y los populismos, el ministro Alfonso Dastis ha abogado por una acción, tanto interna como internacional, de defensa del Estado de Derecho de cada democracia y del respeto del Derecho internacional por parte de todos los actores de la comunidad internacional, así como de una política activa de defensa de la inclusión frente a la exclusión, fortaleciendo la idea de ciudadanía, dando respuesta a las situaciones de desigualdad e incertidumbre que existan en nuestras sociedades y promoviendo la implicación de actores diversos, sin imposiciones, tanto en el seno de nuestras sociedades como en la esfera internacional, hacia un mismo fin.

El ministro ha concluido subrayando la importancia de la cohesión y de la perseverancia de las democracias en la defensa de sus valores y en una plena confianza en los mismos, haciendo un esfuerzo de comunicación con los ciudadanos y contrarrestando las narrativas que desafían los valores democráticos a través de la desinformación.