​El ministro García-Margallo y su homólogo saudí, Adel Al-Jubeir, han abordado los principales retos de seguridad que afectan a la región de , como el acuerdo nuclear iraní y su vigilancia y cumplimiento. Han tratado las distintas iniciativas para resolver el conflicto sirio y sus diferencias, y han coincidido en la exigencia de una salida política negociada sobre la base del Comunicado de I de 2012. El ministro García-Margallo ha abundado en la urgencia del cumplimiento de este último para poner fin al tremendo drama humanitario que está sufriendo la población del país. En relación con el conflicto en , se han referido a las gravísimas consecuencias humanitarias de las presentes acciones bélicas y a la necesidad de abrir una vía consolidada al diálogo político asentada en las resoluciones del .

También han tratado los elementos principales de una relación bilateral excelente, tanto por la tradicional cercanía de las respectivas Casas Reales como por el incremento de las relaciones económicas e inversiones, y la importante presencia de las empresas españolas en el desarrollo de proyectos de infraestructuras en el Reino Saudí.

El ministro García-Margallo ha mantenido, asimismo, un encuentro con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil El-Araby, con quien ha compartido la preocupación por la situación en , y el apoyo al Plan de De Mistura y al Comunicado de Ginebra I. En relación con el Proceso de Paz de Oriente Medio, han coincidido en la importancia de la reunión del Cuarteto el 30 de septiembre, en la que participarán además , y Arabia Saudí, a la vez que han mostrado preocupación por la situación en el terreno. El-Araby, por último, ha reconocido la labor y esfuerzo del representante especial del secretario general de Naciones Unidas para , el español León, para alcanzar un acuerdo que permita sentar las bases de la paz y estabilidad en el país.