​La intervención del ministro del Interior ha estado centrada en subrayar la importancia de la verdad histórica de 50 años de terrorismo etarra frente a “las acrobacias lingüisticas y circunloquios de los que se empeñan en hacer, movidos bien por una errónea neutralidad alentada por una corrección política mal entendida o tal vez por una maliciosa intención de igualar a unos y otros, en un vano y cruel intento de hacernos creer que en esta historia no existen buenos y malos. Porque nadie puede borrar que había quien mataba con frialdad e inocentes que eran vilmente asesinados”.

Juan Ignacio Zoido ha destacado que “no hay que caer en la trampa de aceptar la perversión del lenguaje y la manipulación de las palabras de quienes insisten en denominar conflicto o lucha armada al vil terrorismo o presos políticos a asesinos con muchas muertes a sus espaldas; estaremos contribuyendo a igualar a víctimas con verdugos. No vamos a permitir que esto ocurra”, ha enfatizado el ministro del Interior. “Ni las víctimas del terrorismo ni los demócratas ni el Estado de Derecho lo vamos a permitir”. Y en este contexto ha puntualizado que “el juego de las palabras confusas puede provocar que las nuevas generaciones caigan en el desconcierto”.

Tras destacar que “el recuerdo y la memoria de las víctimas del terrorismo son armas muy poderosas para combatir el terrorismo”, Zoido ha puntualizado que “no puede haber dignidad, paz, justicia ni libertad si nos olvidamos del sufrimiento de las víctimas del terrorismo y del respeto a los principios democráticos”.

El ministro del Interior ha afirmado que la lucha contra ETA “no es solo una tarea de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Es cierto que solo existe una salida para ETA, y no es otra que la entrega definitiva de las armas y su disolución, y para ello seguiremos trabajando sin descanso desde el , porque es nuestro compromiso para mantener el Estado de Derecho”.

Para conseguir el final de ETA “hasta sus últimas consecuencias”, Juan Ignacio Zoido ha destacado la importancia de “llamar a las cosas por su nombre. No permitamos -ha dicho- que nadie pretenda reescribir la historia ni construir un relato interesado de los hechos. Hay que defender la verdad de la historia frente a la manipulación de quienes quieren pervertirla. Si queremos ser justos, debemos estar siempre junto a las víctimas del terrorismo y reconocerles su papel determinante en esta lucha. Su sacrificio y su ejemplo son los que deben guiarnos en este camino. Y en ese camino no caben las equidistancias, ni los eufemismos para no llamar asesinos a los asesinos”.

Jornada “Las víctimas de ETA en el cine y la literatura”

El drama de las víctimas de ETA, y su proyección al cine y la literatura, han centrado la jornada de hoy, que ha comenzado con la conferencia pronunciada por , catedrático de Literatura Española en la , bajo el título “El terrorismo de ETA en la cultura española”.

La jornada “Las víctimas de ETA en el cine y la literatura” ha estado integrada por dos mesas redondas. En una, denominada “Memoria escrita de las víctimas de ETA”, han intervenido el diplomático ; Cristina Cuesta, autora de “Contra el olvido”, y Pedro Mari Baglietto, autor de “Un grito de paz”. En la segunda, “Las víctimas de ETA en la literatura”, que ha sido moderada por , director de la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, han participado el sociólogo Joseba Arregui y los escritores Raúl Guerra Garrido y Gabriela Ybarra.

Esta jornada también ha contado con la presencia del director de cine , autor del documental “Contra la impunidad”, y de de Pablo, catedrático de Historia Contemporánea en la . Asimismo, se ha presentado el libro de Gaizka Fernández Soldevilla, “La Voluntad del Gudari”, que en sus páginas recoge un análisis de los orígenes del terrorismo en el País Vasco.