La portavoz de del GPP, , ha abogado este lunes en el Congreso por “una ley y una estrategia comunes” de cara a la elaboración de una Ley de Cambio Climático y de Transición Energética que, una vez definidos los compromisos y objetivos en el marco europeo y en el internacional, permita responder “a uno de los mayores desafíos que tiene el mundo”.

En su intervención con motivo de la comparecencia de la Secretaria de Estado de en Comisión, la parlamentaria popular ha señalado que España se encuentra en “un momento idóneo” para poner en marcha y alumbrar esta ley, y que la voluntad de su formación es que la futura norma vea la luz “fruto de la participación y del consenso”, razón por la que “no vamos a cejar en el intento”. “Es el futuro y no vamos a quedarnos atrás”, ha subrayado citando las palabras pronunciadas recientemente por el presidente del Gobierno respecto de las dimensiones y la envergadura de este reto.

Bajo ha tenido palabras de elogio para “las pioneras jornadas” España, juntos por el clima, que tuvieron lugar en el Ministerio y que contaron con la participación de todos los sectores implicados, y ha querido igualmente elogiar “el compromiso y la responsabilidad” del Gobierno de en la lucha contra el calentamiento global y en la transición hacia una economía baja en carbono que genere empleo y sea resiliente al clima.

El balance, por tanto, de todos estos años de gobierno “es positivo”, ha recalcado Bajo, que ha enumerado las razones concretas de este escenario tan positivo: “Cumplimos nuestros compromisos internacionales, se está haciendo por primera vez una política de reducción de emisiones dentro de nuestras fronteras y, también por primera vez, se está haciendo una política de adaptación al cambio climático, a la vez que se implementa una economía verde, baja en carbono y se crea empleo”.

En último lugar, Bajo ha asegurado que España cumplirá con los objetivos de reducción de emisiones de 2020, denunciando la manipulación de quienes comparan las emisiones respecto a 1990, pasando por alto deliberadamente que la comparación marcada por Europa es respecto al año 2005 -fecha de referencia-, y ahí la reducción de las emisiones en los sectores difusos es del 17%. “Lo contrario”, ha zanjado, “es manipular la realidad”.