Por primera vez en su historia y coincidiendo con la celebración del bicentenario de la primera Ley de Patentes española, desde la OEPM del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, se ha impulsado una candidatura a los Premios Príncipe de Asturias, concretamente en el área de Investigación Científica y Técnica. La candidata es la Doctora Celia Sánchez-Ramos, profesora de la Universidad Complutense de Madrid y Mejor Inventora del Mundo por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Agencia de la ONU, cuya candidatura ha sido propuesta en la categoría de Investigación Científica y Técnica y cuenta con más de 400 patentes vigentes en el mundo.

Durante la presentación de la candidatura, Alberto Casado, Director general de la OEPM, explicó el objetivo de la candidatura: “Dar visibilidad a la nueva corriente de inventores-investigadores españoles que optan por difundir sus inventos publicando en forma de patentes y divulgar inmediatamente después sus hallazgos a los demás investigadores en forma de artículos científicos”. El fin último que persigue esta nueva forma de trabajo es promover que los inventos que generan un bien social lleguen a toda la población – el hallazgo patentado se puede comercializar de forma segura y de esta forma pasa a ser de uso general, con la mayor rapidez posible – las patentes aceleran la aplicación del conocimiento a productos concretos - y la garantía de su eficacia y validez – las patentes certifican la novedad y utilidad de los nuevos desarrollos.

Sánchez-Ramos, candidata propuesta por la OEPM al Premio Príncipe de Asturias, era la persona indicada para abanderar la citada causa al haber sido nombrada Mejor Inventora del Mundo por la ONU en 2009, obtener el primer premio del Certamen Internacional de Invenciones de Ginebra en 2010 y tener, en la actualidad, 448 patentes vigentes en el mundo. El Director General de la OEPM, lo resumía así: “consideramos a la doctora Sánchez-Ramos precursora por integrar la capacidad investigadora, inventiva y emprendedora para lograr que sus descubrimientos e inventos lleguen a la sociedad y provoquen una mejora universal de la salud y la calidad de vida de las personas”.

Tras la intervención de Alberto Casado, Director General de la OEPM, la candidata propuesta por la OEPM al Premio Príncipe de Asturias, agradeció la confianza depositada en ella e informó a los asistentes sobre sus patentes. Estas se relacionan con tres líneas de investigación que se han transformado en tres grupos de inventos fundamentales: un filtro óptico que pone freno a la ceguera, un difusor de luz que mejora la agudeza visual evitando accidentes durante la conducción nocturna y un sistema de reconocimiento por córnea para la autentificación de identidad, mediante técnicas Biométricas.

Los inventos

Método Alta Eficacia - filtro óptico: es un sistema de prevención visual cuya característica diferencial es su carácter profiláctico y terapéutico.

Consiste en un filtro óptico de pigmentación amarilla que absorbe la luz azul y violeta, concretamente las longitudes de onda corta del espectro visible (desde 380 a 500 nm), que son las más agresivas para el ojo.

El filtro se puede aplicar a lentes de contacto, lentes oftálmicas, fuentes de iluminación, lunas de vehículos, cristales de ventanas, … Es decir, a todas las superficies transparentes que rodean a una persona. De esta forma, se elimina la incidencia en los ojos de la luz nociva del entorno.

Sistema de reconocimiento por córnea: identifica los puntos diferenciales de los ojos de los individuos y permite, de ese modo, la autentificación infalible de la identidad de las personas.

El análisis de córnea mejora otras técnicas biométricas anteriores como la huella dactilar y el análisis del iris, ya que permite la captación de la cara interna de la córnea no replicable.

El invento, por un lado es universal, es decir, se puede utilizar con todas las personas, ya que es una parte del ojo de acceso externo. Por otro lado, está basado en la individualidad, ya que evalúa la cara interior de la córnea, de imposible manipulación y es una técnica inocua, no invasiva y sin ningún efecto secundario.

Difusor de luz: es un nuevo sistema de prevención, que fomenta la Seguridad Vial. Consiste en un dispositivo lumínico, el difusor de luz, que se coloca en el techo del vehículo fuera del campo visual del conductor y propaga luz difusa para no constituir un estímulo visual que deslumbre al conductor. De esta forma, induce artificialmente la contracción de la pupila en ambientes de escasa iluminación, eliminando así las aberraciones del sistema visual y mejorando la calidad de la imagen generada por la retina.

Este invento mejora la visión en la conducción nocturna en todos los vehículos.