La mesa y portavoces de la Comisión de Presupuestos han denegado este martes, con el voto en contra del PP y Ciudadanos y la abstención del PSOE, el listado de peticiones de comparecencia, solicitadas por el Grupo Parlamentario Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, para detallar el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2017 (PGE). Las más de doscientas solicitudes contemplaban diversas áreas temáticas e intentaban profundizar en el debate político a través de la incorporación de la sociedad civil al diseño presupuestario. Sí han sido admitidas, sin embargo, las comparecencias, en su mayoría coincidentes con las solicitadas por otros grupos, de directores de organismos oficiales, secretarios de Estado y presidentes de fondos y consejos.

Sindicatos, ONGs, agrupaciones de consumidores, de autónomos, colectivos de miembros de la Justicia, asociaciones de técnicos e inspectores de Hacienda, investigadores, agricultores, ganaderos… son algunas de las voces que el grupo parlamentario confederal ha intentado, con su propuesta, incorporar a un “proceso participativo”, que se está completando con la organización de talleres y jornadas para explicar el proceso presupuestario y recabar ideas de diferentes asociaciones profesionales y colectivos.

El cambio de modelo productivo, la reforma tributaria pendiente y la garantía de creación de empleo de calidad para el cierre de la brecha social son los ejes que atraviesan la propuesta alternativa de Podemos a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017, presentados por el .

Desde Podemos se señalan estos presupuestos como una consolidación en la destrucción de lo público, desarrollada durante los años de crisis y que siguen lastrando la economía, haciendo que se estanque por debajo de su potencial. Estos PGE afianzan además como estructurales las políticas de austeridad y dejan sin resolver el problema de la insuficiencia de ingresos para financiar los servicios públicos y las necesidades económicas de nuestro país.