El ministro de la Presidencia, , ha justificado la prórroga del estado de alarma, decretado el pasado 4 de diciembre, en la necesidad de recuperar “la normalidad en el tráfico aéreo” y para garantizar “la libre circulación de las personas y su derecho a viajar en unas fechas especialmente sensibles”.

Durante su intervención ante el Pleno del Congreso para la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma, Jáuregui enumeró los hechos que llevaron al Gobierno a adoptar esta medida y aseguró que hoy “persisten problemas que no han podido ser resueltos todavía y la recuperación de la normalidad de la navegación aérea ni es total ni está plenamente garantizada”.

En este sentido, recordó que hay abiertas diligencias en diferentes fiscalías para investigar los hechos ocurridos la tarde del día 3 y la noche y mañana del día 4 de diciembre. A su juicio, es “evidente que la sociedad no ha recuperado una percepción de normalidad del tráfico aéreo y que persisten igualmente incertidumbres sobre el próximo futuro”.

Tras recordar que la obligación del Gobierno es garantizar la normalidad del tráfico aéreo, Jáuregui recalcó que hoy no se puede afirmar que el funcionamiento del sistema aeroportuario sea idéntico al de otras situaciones de normalidad y añadió que la alteración de la organización del espacio aéreo, tanto en España como en el resto de Europa, “exigirá durante semanas un esfuerzo considerable de normalización”.

El ministro de la Presidencia subrayó la importancia de los aeropuertos en un país como España, “destino turístico preferido para millones de ciudadanos de otros países”. “En nuestro caso, los riesgos se multiplican y una situación semejante a la sufrida a primeros de diciembre sería realmente catastrófica. Tengan en cuenta que tres de cada cuatro turistas, unos 40 millones de personas cada año, llegan a España a través de nuestros aeropuertos”, agregó, al tiempo que recordó que el transporte aéreo es la principal vía de comunicación para Baleares y Canarias.

En el periodo de prórroga solicitado, hasta el 15 de enero, se van a operar más de 100.000 vuelos con más de 3,5 millones de viajeros. “El coste-riesgo para el sector turístico sería de miles de millones de euros”, dijo. Por ello, defendió que la declaración del estado de alarma fue “necesaria” el pasado 4 de diciembre porque “no había otra medida que asegurara la vuelta al trabajo de los controladores”.

Jáuregui aclaró que con las medidas del estado de alarma, los derechos fundamentales de los españoles “no resultan afectados”, al igual que los del colectivo de controladores aéreos. “Están ahora sometidos a la obediencia de la autoridad militar, pero siguen siendo personal civil. Ellos siguen siendo personal que trabaja para la empresa . Es más, todos sus derechos siguen intactos, incluidos los de libertad sindical y negociación colectiva, y, por supuesto, el de libertad de expresión”, indicó.

El ministro recalcó que el Gobierno “actúa dentro de la Constitución” y que ha cumplido “escrupulosamente” con todos los trámites que la ley requiere. En este sentido, afirmó que lo “anormal” no es la vigencia del estado de alarma, sino “las razones que lo exigen”, como el “sabotaje y la paralización del tráfico aéreo”.

Finalmente, Jáuregui se refirió a lo manifestado por agencias de viaje y tour-operadores, que han señalado que la prórroga del estado de alarma les proporcionaría seguridad, mientras que la (IATA) respaldó la decisión del Gobierno de pedir la prórroga. De esta forma, justificó la necesidad de mantener las medidas adoptadas hasta el 15 de enero para asegurar el restablecimiento de una normalidad “que no dependa del supuesto compromiso de no volver a hacerlo por parte de quienes previamente provocaron el problema”. “No es tiempo de palabras, sino de seguridades”, concluyó.