La tasa de pobreza infantil (1) (que afecta a los menores de 18 años) aumentó hasta el 30,5% en 2014, frente al 27,5% de 2013, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida proporcionados recientemente por el INE a . Esta tasa de pobreza se mantiene muy por encima de la del conjunto de la población, que es del 22,2% y se ha incrementado en 1,8 puntos desde 2013, y casi triplica la de los mayores de 65 años (11,4%).

Estos datos suponen 250.000 niños y niñas más en riesgo de pobreza en el último año, alcanzando un total de aproximadamente 2.540.000.

“Estas cifras no pueden dejarnos indiferentes. Se hace necesario un pacto que blinde los derechos de la infancia y que garantice la inversión necesaria para abordar aquellas medidas fundamentales que aseguren el bienestar de los niños”, indicó , director ejecutivo de UNICEF Comité Español.

El comportamiento del indicador AROPE (riesgo de pobreza o exclusión), que incluye además de la pobreza monetaria las variables de bajo nivel de empleo y privación material, es también muy negativo. Para los menores de 18 años se sitúa en el 35,8% (2,2 puntos más que en 2013) frente al 29,2% del total de la población.

Más pobreza y más pobres

Esta situación de fuerte crecimiento de la pobreza y la exclusión se produce en un contexto de disminución general de los ingresos en los hogares y, por tanto, de reducción del umbral de ingresos que se utiliza como referencia para medir la pobreza. Desde 2009, este umbral para un hogar con dos adultos y dos niños se ha reducido en 1.680€, hasta llegar a 16.719€.

Los hogares con niños son los más afectados por la pobreza

Desde el comienzo de la crisis, los niveles de pobreza de niños y adolescentes se han mantenido muy altos en nuestro país de manera constante. El impacto de las condiciones económicas y del empleo, así como de la baja capacidad de las políticas públicas en España para contrarrestar este alto nivel de pobreza en los hogares con niños, se ve reflejado en los datos del INE: todos los hogares con presencia de niños superan la media de riesgo de pobreza. Estos datos llegan hasta el 42% en el caso de las familias monoparentales y al 43,7% en las numerosas.

Otros niños especialmente vulnerables son los hijos de padres extranjeros residentes en España (2) (67,8% de pobreza) o aquellos que viven en hogares con los adultos desempleados con muy baja intensidad de trabajo (77,7%).

Un pacto por la infancia

Desde UNICEF Comité Español, en este tiempo de decisiones políticas sobre la gobernabilidad, sobre pactos y acuerdos de gobierno en muchas instituciones locales y autonómicas, queremos hacer un llamamiento, a que se tenga muy en cuenta a la infancia y sus condiciones de vida como una urgencia y como una prioridad. Desde nuestra organización, y en colaboración con otras organizaciones y plataformas sociales, llevamos tiempo reivindicando un Pacto de Estado por la Infancia en el que un componente fundamental es la lucha contra la pobreza infantil. Esta es una vulneración de los derechos de muchos niños y tendrá un efecto negativo en el bienestar, la cohesión social y la sostenibilidad económica y del país a medio y largo plazo. La inversión social en familias e infancia en España es una asignatura pendiente ya que se sitúa, con un 1,4% del PIB, a considerable distancia de la media europea del 2,2% (datos de 2012, EUROSTAT).

(1) La tasa de riesgo de pobreza muestra el porcentaje de personas que viven en hogares por debajo de un determinado nivel de ingresos llamado “umbral de riesgo de pobreza”. Este umbral se fija en el 60% de la mediana de los ingresos del conjunto de la población ese año, y depende del tamaño del hogar y de la edades de sus miembros. En la encuesta de 2014, el umbral de la pobreza utilizado es de 7.961€ anuales para un hogar de una persona y de 16.718€ para un hogar con dos adultos y dos niños menores de 14 años.

(2) Siendo ambos progenitores extranjeros.