​El detenido realizaba remesas periódicas de dinero cuya finalidad era lograr que su esposa, una de las terroristas más buscadas y peligrosas de Europa, viajara a Siria y se integrara en la organización .

La Policía Nacional averiguó que en febrero de 2016 la esposa del detenido abandonó el país en un vuelo con destino Grecia, interrumpiendo el trayecto en Turquía. Durante ese tiempo, la mujer, de 35 años, recibió del detenido numerosos envíos de dinero por valor de más de 3.000 euros. Un apoyo económico destinado a sufragar su estancia allí en compañía de un palestino, de 25 años, que ella había conocido en internet y que estaba considerado un mando intermedio en el aparato logístico de DAESH.

Esta relación entre ambos, era conocida por su marido, ya que entre 2015 y 2016 ella envió importantes cantidades de dinero a la familia de este yihadista y financió sus movimientos por Europa. Unos recursos económicos que provenían íntegramente del sueldo del detenido, ya que ella carecía de medio propio de subsistencia.

Aunque la relación sentimental estaba interrumpida y el detenido obtenía un sueldo medio-bajo, éste llegó a enviarle al menos 700 euros al mes desde febrero a junio de 2016.

Negaba conocer su ubicación, pero le enviaba dinero

En julio de 2016, la mujer regresó a Málaga junto al detenido, hasta que en noviembre de ese año emprendió viaje de vuelta a Turquía, adoptando medidas de seguridad para borrar su rastro. Con su apoyo, abandonó España por tierra y emprendió un viaje a través de Francia para recalar en Italia, donde le esperaba el yihadista al que denominaba “marido” en redes sociales.

A pesar de que el detenido conocía el propósito de la mujer de no regresar y cruzar a Siria, le realizó envíos de dinero a Italia que recibió y que estaba destinado a que ella y su acompañante continuaran viaje a través de Grecia y de allí a la provincia de Hatay (Turquía), área limítrofe con Siria y a zonas controladas por DAESH y Al Nushra. En total, le llegó a proporcionar más de 6.000 euros para lograr su objetivo.

El detenido era conocedor de la actividad delictiva que iba a realizar su ex pareja al convertirse en una foreign fighter, extremo que contaba con su apoyo económico y que además ocultaba de manera deliberada a las autoridades.

Ella había manifestado su intención de atentar en España

Ya, en la zona bajo control de DAESH, la yihadista llegó a entrar en combate, algo que se reserva en exclusiva a las mujeres más peligrosas y activas. Además, continuó con sus actividades de captación remota, contactando con chicas a las que intentó convencer de que la Yihad era el único camino del buen musulmán.

Su radicalidad y su constante alusión a cometer atentados en España la convierte en una amenaza real para la seguridad pública en Europa y en objetivo número uno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante su posible retorno.

Estas investigaciones provocaron que la Comisaría General de Información de la Policía Nacional impulsara la interposición por parte de la autoridad judicial de tres Órdenes Internacionales de Detención (OID) destinadas a que fueran detectados y neutralizados por las diferentes Policías extranjeras más allá de nuestras fronteras.

Esta operación policial se ha realizado en colaboración con Europol y con el apoyo del (CNI) y en la que se han practicado dos registros, uno de ellos domiciliario. Una muestra más del compromiso de la Policía Nacional por favorecer los canales de coordinación internacional, un pilar de trabajo clave ante la amenaza global que implica el terrorismo yihadista.

La investigación se ha desarrollado bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción, Número 2, y la coordinación de la Fiscalía de la .

Desde el 26 de junio de 2015, fecha en el que el elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a 234 terroristas yihadistas en operaciones realizadas en España y en el exterior y a un total de 279 desde principios de 2015.

El Ministerio del Interior recuerda que, a través de la iniciativa STOP RADICALISMOS, los ciudadanos pueden colaborar a través de una serie de canales a su disposición para que, de forma confidencial y segura, notifiquen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad aquellos posibles casos de radicalización en su entorno a través de la página web www.stop-radicalismos.es , la aplicación móvil de alertas de seguridad ciudadana Alertcops y el teléfono gratuito 900 822 066.