El senador del GPP por La Palma, , ha defendido una moción, que ha resultado aprobada, en la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas, celebrada hoy en la Cámara Alta, que insta a diseñar las medidas necesarias para reforzar los procedimientos de alerta temprana ante las nuevas sustancias psicoactivas (NSP).

La iniciativa defendida por el senador popular por La Palma, ha contado con un total de 32 votos a favor y una abstención en la sesión de la Comisión Mixta.

Las drogas sintéticas están en aumento en el mundo, tal y como alertó la contra las Drogas y el Delito (ONUDD) en su Informe de 2016. En la última década, el sistema de alerta temprana en la UE ha detectado 560 sustancias psicoactivas; el 70% de ellas fueron detectadas en los últimos cinco años. En este sentido, Mariano Hernández ha destacado la importancia de llevar a cabo las actuaciones que sean necesarias para permitir la anticipación y la respuesta apropiada al reto que supone el consumo de estas nuevas sustancias.

El senador popular ha subrayado que “uno de los principales factores de alarma es que estas sustancias llevan aparejada una baja percepción del riesgo, suelen ser más baratas que las drogas clásicas y suelen erigirse como fuertes estimulantes”.

La ONUDD ha manifestado su preocupación por el rápido crecimiento de estas sustancias psicoactivas en el mercado y ha alertado de la imposibilidad de frenar este avance sólo con la aplicación del sistema de fiscalización internacional ya existente. “Cada vez que una de estas nuevas drogas aparece en el mercado, la maquinaria burocrática es muy lenta para frenar sus efectos” ha añadido Hernández.

La incursión de estas sustancias en España se produce por oleadas, desde países de Europa del Este y China, que saltan al Continente a través de encargos por Internet, bajo apariencia camuflada de legalidad. El senador canario ha explicado que muchas veces el consumidor las recibe “disfrazadas en sales de baño, abonos, tonificantes o ambientadores”. Por ejemplo, el compuesto químico conocido como “la bomba” se introdujo en España a mediados del año pasado y ha causado ya varios fallecimientos.

Uno de los mayores peligros de este tipo de cócteles químicos son las reacciones imprevisibles que generan; su calidad y su pureza se han visto deterioradas lo que agrava los efectos negativos, físicos y psíquicos en la salud de las personas que los consumen. Estas nuevas drogas son “un frankenstein químico” cuya base principal son sustancias ya conocidas.

Hernández ha insistido en que aunque el consumo de estas drogas en la actualidad se encuentra en porcentajes residuales en comparación con las drogas tradicionales, es necesario un estudio y seguimiento que permita diseñar nuevas medidas legislativas para abordar con mayor profundidad y precisión el problema, anticipándose a la aparición de nuevas sustancias.