Es muy alentador y emocionante ver a miles de ciudadanos desafiar al frío y a la lluvia para visitar el y expresar nuevamente su confianza en las instituciones y en nuestro orden democrático y constitucional.

Estas jornadas se producen en un momento de profunda degradación del debate público. De gran contaminación política y toxicidad anticonstitucional.

Estos días se celebra una cumbre importante en . También debería celebrarse otra cumbre sobre el Clima Político Español. Estamos alcanzando unos niveles de contaminación sofocantes debido al calentamiento anticonstitucional promovido por el presidente en funciones y sus aliados.

El primer factor de calentamiento inconstitucional en España es el señor Sánchez que, para mantenerse en el poder, pretende forjar un gobierno de sedición con elementos profundamente anticonstitucionales y con partidos políticos que buscan la destrucción de nuestro orden democrático.

El próximo martes los socialistas se van a sentar con ERC y JXCAT, con un partido sedicioso, de delincuentes como el señor Junqueras, y con otro de prófugos de la justicia, cuyos líderes o están condenados, o atacando a España desde el exterior, o jaleando la violencia en las calles de Cataluña.

A estas mesas de sedición solo faltan los filoterroristas de Batasuna, que ni siquiera condenan el asesinato de los compañeros de partido del señor Sánchez y de muchas personas más. Y también son sus aliados.

Por eso, si el señor Sánchez fracasa en sus negociaciones no podrá pedir una abstención al PP. No le vamos a dar nuestros votos para que luego haga su política de alianza con fuerzas anticonstitucionales.

Hay tres opciones en España: un gobierno de sedición, que es el que está fraguando el señor Sánchez; un gobierno de concentración constitucionalista, de PP, PSOE y C’s; o terceras elecciones.

Sánchez se ha presentado cuatro veces a elecciones y nunca ha entrado al Gobierno por la puerta principal. Ha entrado gracias a una moción de censura con golpistas y utilizando párrafos de una sentencia incrustados por un juez que ahora está recusado. Sánchez no debería tener derecho a presentarse una quinta vez y abocarnos a todos los españoles a un quinto bloqueo.

Para que pudiera haber en España un gobierno de concentración constitucional – que muchísimos españoles desean– el señor Sánchez tendría que hacer una enmienda a la totalidad de sí mismo y de su política. Tiene que abandonar para siempre su intimidad estructural con el nacionalismo y el separatismo y hacer un viraje total, una enmienda absoluta a sí mismo.