1.- El comunicado remitido por Moncloa certifica ante todos los españoles el primer pago de la hipoteca política que los separatistas catalanes se cobran a cambio de la investidura de Sánchez. En él, el Gobierno utiliza el término secesionista “conflicto político” y omite toda referencia a la Constitución, que se sustituye por el término de seguridad jurídica, tal y como siempre han exigido los independentistas.

2.- El Gobierno cruza todas las líneas rojas políticas imaginables en 40 años de democracia al permitir que los separatistas planteen como imposición la autodeterminación de Cataluña, el indulto a los golpistas, la fractura definitiva de la sociedad catalana y la ruptura de la integridad territorial de España.

3.- Sánchez se somete, punto por punto, al guión independentista diseñado por el condenado por sedición y malversación de caudales públicos desde la cárcel de Lledoners. Pretenden convertir en habitual una mesa bilateral que fractura la igualdad entre españoles.

4.- El Gobierno camufla como mesa de diálogo lo que es una mesa sesgada de partidos al margen del Parlamento. Una mesa donde únicamente se sientan el PSOE, Podemos, ERC, Junts Per Catalunya y que se deslegitima a sí misma al dejar fuera a todas las formaciones constitucionalistas que representan a la mayoría de la sociedad catalana en el Parlamento autonómico.

5.- El presidente del Gobierno consuma la ruptura del principio constitucional de igualdad entre todos los españoles y recompensa a los autores del golpe institucional contra nuestra democracia. La propia agenda del Gobierno reconoce explícitamente la concesión de privilegios al independentismo cuyas cargas sufragarán el resto de españoles.

6.- Escenifica una puesta de escena de cumbre internacional en lo que representa una claudicación inédita en cuatro décadas de democracia. Otorga al inhabilitado Torra tratamiento de jefe de Estado al tiempo que permite la entrada a la sede de la Presidencia del Gobierno a un imputado por el intento de golpe de Estado el 1-O, Josep Maria Jové.

7.- Sánchez ha escogido: La radicalidad frente a la moderación, el extremismo frente a la centralidad. Elige romper puentes en vez de aceptar la mano que le ha tendido el presidente del , .

Ante esta situación, el Partido Popular tomará todas las medidas y utilizará todos los recursos a su alcance para que las cesiones del Gobierno de al independentismo queden en papel mojado.

Tal y como ha asegurado hoy Pablo Casado a Pedro Sánchez en el : “El Partido Popular es la garantía de que nadie discriminará a un solo español, viva donde viva. La garantía que el interés general prevalecerá y de que España seguirá siendo una nación de ciudadanos libres e iguales”.