Afirma que “el caso Ábalos es el caso de la mentira, no de Venezuela, y no se puede construir un gobierno sobre una gran mentira”.

Destaca la “sintonía permanente y total” con Ciudadanos con quienes el PP comparte el objetivo de “evitar que la izquierda gobierne” y afirma que, a partir de ahí, hay que “establecer qué mecanismos permiten cumplir ese objetivo”.

Para ello aboga por “cuadrar las necesidades” y por “pasar de una negociación posicional a una de gestión de necesidades”. “La principal es ir juntos y conseguir gobiernos para la libertad y que bajen impuestos”, asevera.

Se muestra convencido de que en el País Vasco y Cataluña ambas formaciones se van a poner de acuerdo porque “la fragmentación del centro derecha es un gran favor que se ha hecho a Sánchez y, además los votantes así lo piden”.

Explica que “en Cataluña y el País Vasco el objetivo es que el constitucionalismo vuelva a reorganizarse” en torno a una fórmula como la de Navarra Suma.

Recuerda que en el PP “tiene una marca que aglutina a todo el centro derecha” e incluso a votantes de centro izquierda que se sienten representados con la forma de gestionar del PP.

El PP va a denunciar “las contradicciones del Gobierno con rigor y cifras” y siendo la “voz en el Hemiciclo” de lo que los españoles piensan en la calle: que no quieren más mentiras ni que los peajes de Sánchez los pague el Presupuesto General del Estado.

Insta a Sánchez a especificar en los PGE la partida de sus peajes a los independentistas “para que sepamos lo que nos cuesta tener a Sánchez sentado en el banco azul”.