La ministra de Agricultura, y , Isabel , ha subrayado que “el campo español es sostenible y tiene futuro” debido a la “gran diversidad de sus productos, a su calidad excepcional y a la forma de producirlos, combinando tradición e innovación”.

Así lo ha afirmado esta tarde, durante un acto en la en El Escorial, en el que se ha referido a la sostenibilidad presente y futura del campo español. En su intervención, García Tejerina ha resaltado la capacidad de la industria agroalimentaria para “convertir una magnífica materia prima en el suministro de alimentos de altísima calidad”.

Asimismo, la ministra ha destacado el liderazgo de nuestro país en los mercados internacionales en materia agroalimentaria, ya que, según ha indicado, “España es el principal productor mundial de aceite de oliva, con el 41% del volumen obtenido en todo el mundo y con cosechas históricas, como la actual, que ha superado los 1,7 millones de toneladas”. También, ha resaltado cómo “nuestro país es líder mundial en producción de vino, cítricos y carne”, ocupando el tercer y cuarto puesto, respectivamente.

Sin embargo, ha indicado, “donde España destaca realmente es en la exportación de frutas y hortalizas”, sector que alcanzó la cifra récord de 12,6 millones de toneladas en 2013, “un 11% más que el año anterior”.

Estas cifras, según García Tejerina, “nos sitúan en el octavo país exportador a nivel mundial y en el cuarto de ”.

Por este motivo, ha indicado, “no es de extrañar que nuestros alimentos sean la base de la gastronomía de moda en el mundo”, con la Dieta Mediterránea como base, un modelo “reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco”. Así, según ha indicado, “nos hemos convertido en la huerta de Europa”.

Por el contrario, “junto a todas estas fortalezas”, ha comentado, “el sistema agroalimentario español también se caracteriza por serias debilidades que debemos superar para garantizar su sostenibilidad futura”. Se trata, según ha indicado, “de la escasa dimensión empresarial y la falta de organización y concentración de la oferta”. Por esta razón, “se han puesto en marcha diferentes políticas y normas encaminadas a garantizar la sostenibilidad presente y futura del sector, a la creación de empleo y la generación del valor; así como dirigidas a potenciar su competitividad en los mercados internacionales”.

Algunos de estos avances se traducen en la Ley de Fomento de la Integración Cooperativa y otras Entidades Asociativas Agroalimentarias y en la Ley de medidas para la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria. Dos leyes, según la ministra “que marcarán un antes y un después en el sistema agroalimentario español”.

Asimismo, “con el fin de potenciar la presencia de nuestras empresas al mercado exterior se ha puesto en marcha la Estrategia para la Internacionalización del Sector Agroalimentario”, política en la que también estará presente las nuevas leyes “de Denominaciones de Origen de Ámbito supra autonómico y otra de Calidad Alimentaria”.

En esta línea, y en relación a un uso responsable de los alimentos y contribuir así a su aprovecho, también se está desarrollando la estrategia “Más alimento, menos desperdicio”.