La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP y diputada en el Parlament, , ha defendido hoy una proposición de ley presentada por el PPC sobre el uso de los símbolos en las instituciones y la neutralidad de los espacios públicos, “como los lazos amarillos que inundan las calles de Cataluña”. En este sentido, la diputada del PPC ha señalado que “ya esperábamos que los grupos independentistas votaran en contra de esta proposición de ley”, pero ha lamentado el voto contrario del PSC. Según Levy, “los socialistas están intentando blanquear lo que ocurrió hace un año en Cataluña porque están atados con un lazo amarillo al sillón de Moncloa” y ha lamentado que el PSC no haya aprovechado para enmendar el error del PSOE en el , cuando votó en contra de la proposición de ley de símbolos presentada por el PP. En esta línea, ha considerado muy grave que “los socialistas catalanes callen y se resignen, rompiendo con la unidad de todos los constitucionalistas por un puñado de votos”.

Para Levy, “los independentistas utilizan los recursos de todos los catalanes, los medios de comunicación y las instituciones para imponer su relato, y ahora lo hacen también por la vía estética, imponiendo en los espacios de todos una simbología, la del separatismo, que no es la de todos los catalanes”. “Saben que no tienen la mayoría social en su relato victimista y de confrontación y ahora quieren imponer el totalitarismo estético en las calles, en las plazas y en los espacios públicos”, ha señalado.

En este contexto, Levy ha explicado que “la democracia es generosa en su integración y nos deja expresarnos a todos en libertad, pero también debe serlo en el respeto y la tolerancia”. “Y esto último –ha continuado- no se cumple cuando los independentistas se apropian de las instituciones, intentan imponer lo que es normal y lo que es ser buenos o malos catalanes, o cuando consideran que un profesor puede dar clase llevando simbología independentista porque esto es libertad de expresión”. Según Levy, “esta simbología no es compartida por la mayoría de catalanes, que no van a desaparecer por mucho que insistan y que ya están hartos de ser invisibilizados”.