El coordinador general del PP, , se ha preguntado este miércoles si vamos a convertir a España en un coladero para todos los inmigrantes ilegales, que están deseando venir a España, o vamos a tratar de llegar a un acuerdo en el seno de para que las fronteras sean fronteras comunes, “porque una vez que entran en España, entran en toda la UE”. Así, ha reclamado un debate sosegado, “ausente de demagogia y de populismo”, ya que, en su opinión, este es el tema esencial que se juega hoy en Europa. “Yo creo que, sinceramente, hay que hacerlo con cierto sosiego”.

Durante una entrevista en El programa de en Telecinco, el coordinador general del PP ha coincidido en que existe un derecho “por encima de todos”, el de ayudar a personas que se están ahogando. “Ese es un derecho humanitario, es internacional, que sobrepasa incluso a las propias naciones”, ha afirmado.

En este sentido, ha recordado que en España la Guardia Civil se juega la vida todos los días, rescatando pateras en el Estrecho de Gibraltar y en las Islas Canarias, y que sólo el mes pasado llegaron a nuestras costas 1.500 personas. “El número de inmigrantes ilegales que llegaron el año pasado fue 27.000, con lo que esta situación no es nueva, ya ha pasado”, ha explicado, antes de considerar que ha habido un cambio en la forma de abordar este asunto por parte del nuevo Ejecutivo, ya que ha habido “un cierto populismo a la hora de hacerlo y a la hora de decirlo, expresándolo con cierta propaganda.”

EFECTO LLAMADA

“Sí a la solidaridad, pero cuidado con la forma de hacerlo, porque ahora ya en países de África lo que se está diciendo es España es un coladero, ha alertado el coordinador general, al tiempo que ha insistido en la labor que lleva años desarrollando la Guardia Civil, “ayudando a muchos inmigrantes, que se encuentran en situación de dificultad, a llegar a las costas españolas”. “No somos sospechosos de ser insolidarios”, ha apostillado.

Martínez-Maíllo se ha mostrado disconforme con la manera en la que el Gobierno ha gestionado esta crisis humanitaria, “con un punto de populismo, rayando a veces el sensacionalismo”, queriendo marcar distancias con el resto de Europa, haciendo ver que España es solidaria y el resto no. Así, ha reclamado un debate sereno dentro de la UE, sin “golpes de efecto”.

POLÍTICA MIGRATORIA

Por último, el dirigente popular ha recordado que, durante los últimos años, España ha basado su política internacional en materia de inmigración en la ayuda en origen, con lo cual “hemos sido la envidia en toda Europa”, y ha pedido prudencia, ya que este es un fenómeno muy difícil de parar, “muy susceptible de acogerse a la demagogia, de la derecha radical y también de la izquierda populista”.