“Los partidos políticos son necesarios para estructurar nuestra democracia”, ha señalado el ministro, quien ha lamentado la crisis en la que están envueltas estas organizaciones y la deslegitimación que están viviendo.

Tras explicar la experiencia de aquellas personas que “nos asomamos a la política en la segunda década de los años 70”, “nos preocupa ver cómo hay una desafección por parte de unas nuevas generaciones que piensan que aquello por lo que la generación de nuestros padres luchó y luchó con tantísima intensidad hoy no es válido, que hay mecanismos alternativos, fundamentalmente asamblearios, y que el hecho de que elijamos a nuestros gobernantes no los legitiman sino que probablemente son un obstáculo para el buen funcionamiento de la acción de ”.

Para Ruiz-Gallardón, es conveniente hacer pedagogía con nuestros hijos y poner en valor el legado inmenso que nos dejaron nuestros padres. “Ellos decidieron crear primero un espacio democrático, de diálogo, de convivencia y de renuncia y después articularon ese espacio democrático de la sociedad española en torno a unas instituciones que son las que recogió la Constitución de 1978. Nosotros ahora parece que no solamente hemos olvidado ese legado, sino que lo estamos devaluando”, ha añadido.

“¿Reconstruimos o reinventamos?”

Durante la clausura del Debate ¿Nos representan?, en San Sebastián, Alberto Ruiz-Gallardón ha afirmado que “tenemos motivos para la preocupación, pero tenemos la obligación de dar respuestas” y ha planteado la resolución de una encrucijada: ¿reconstruimos o reinventamos?

“Si optamos, y anuncio que yo opto, por dar validez al modelo con la reconstrucción que sea necesaria de aquello que haya fallado, tenemos que tener cuidado de dos extremos: uno, ser autocomplacientes, sería un error mayúsculo; y otro, hacernos a nosotros mismos unas enmienda a la totalidad”, ha apuntado.

En este sentido, el ministro de Justicia ha afirmado que más que pensar en un sistema alternativo a los partidos políticos para acercar la política a los ciudadanos mediante modificaciones del sistema electoral, “soy mucho más partidario de abrir no tanto los sistemas electorales como los propios partidos políticos, abrirlos a la militancia, a la sociedad no afiliada, como hoy se hace aquí. Éste es un ejemplo de un partido que no se encierra en sí mismo, sino que se abre, convoca e invita a expertos, a los que hay que escuchar y de los que tenemos que aprender”.

“No pensemos que la solución a la crisis actual es prescindir de los partidos políticos sino que, antes al contrario, hagamos de los partidos políticos lo que quiso el legislador constituyente, ese gran cauce de participación democrática que, a través de la legítima representación, nos hace a los ciudadanos superar una etapa de súbditos, propia de regímenes totalitarios, y ser auténticos propietarios de la democracia española”, ha subrayado.

Huir del populismo

Durante su intervención, Alberto Ruiz-Gallardón ha apostado por huir del populismo. “A veces me he preguntado cómo identificamos el populismo. Allí donde se ofrezca una solución simple a un problema complejo con una promesa de redención hay populismo. Los problemas complejos no admiten soluciones simples y la redención no se alcanza si no es a través de mucho esfuerzo, mucho trabajo y, muchas veces, mucho sacrificio”, ha explicado.

En este punto, el ministro de Justicia ha defendido la gestión del Gobierno y especialmente de su presidente, . “Abordar como se está abordando desde la verdad, desde la sinceridad, desde la transparencia, desde la convocatoria a todos los sectores sociales afectados a una reforma tan profunda, tan necesaria, tan inaplazable como en estos momentos tiene España es desde luego huir del populismo, decir la verdad y decirle a los ciudadanos que no hay fórmulas mágicas, pero que está en sus manos poder adquirir el protagonismo para resolver sus problemas”, ha destacado.

Por último, Ruiz-Gallardón ha señalado que no hay una actitud inmovilista ni resignada y ha anticipado que “cuando algún día se estudie como se cambiaron tantas cosas en tan poco tiempo y cómo se aprovechó para avanzar a esa línea de transparencia, de comunicación, de reproche y expulsión de la política de cualquier conducta que no busque el interés general, se pondrá ciertamente en valor lo que ha sido el ingente esfuerzo que con Mariano Rajoy a la cabeza ha realizado su Gobierno y nuestro partido”.